domingo, 2 de julio de 2017

Mirador


Mi ventana es  mirador
tras el que la vida pasa
sin doler y se acompasa
a mi dictado interior.
Puedo elegir el color
de la luz y en infantil
impulso pintar de añil
o malva cualquier celaje,
fabricándome el paisaje
que le cuadra a un mes de Abril.

Detrás de mi celosía
transcurre el tiempo despacio
y hasta se muestra reacio
a deslindar noche y día.
Mésteres de juglaría
por engañarlo me invento
y paso entre cuento y cuento
sin más pena las jornadas,
manteniendo anestesiadas
las soledades que siento

¿ Desde dónde un ruiseñor
llega a verme que se afana
en pervertirme y desgrana
redes de trino y amor?
Nunca será alrededor
nada igual, de ese matiz
sonrosado, tal desliz
lo ha quebrado y mis cristales
hoy solo reflejan males
de  una mujer  infeliz.