domingo, 2 de julio de 2017

Cuatro gotas


Flota en el aire a ráfagas la urgencia
de la sed de la tierra , paridora
de vino y pan. Orgásmica devora
su vientre la impaciencia.

Rompe un largo suspiro la indolencia
de la hierba y el sauce se enamora
del lamento del ave ,en su canora
plegaria de clemencia.

Vaharada es la parra
de tibieza y de savia agradecida
cuando la ubre del cielo se desgarra.

Y un climax es mi piel , que se las bebe.
Son cuatro gotas.Pero así es la vida.
Dios nos bendice. Llueve.


Pecado venial,
juego y placer que salvan de aburrida
la tarde de un verano boreal.