sábado, 18 de marzo de 2017

Las lágrimas de San Lorenzo



Me tapizan los párpados
y abortan
su vocación de enclave feraz para las penas.

Yo sé que solo  son quimeras sibilinas
que quieren confundirme,
pero tienen
la suavidad del raso.

Basta cerrar los ojos
para ver otra vez cómo revolotean,
semejando luciérnagas festivas,
sobre un cielo de azabache las lágrimas de fuego
que San Lorenzo llora.

Están dentro de mí
los grillos en concierto, los aromas alados
que sobre el aire adusto de Noviembre
recrean la ilusión de los jazmines.

Solo me faltas tú ,
tu mano en mi cintura,
para soñar que vuelven las noches hechizadas
por la emoción que vence al tiempo y al peaje
de sus claudicaciones.

Que incendiado de amor y desmesura
todo verano alcanza a ser como anhelamos,
feliz , radiante , libre,delicioso,
vital y eternamente inspirador.