sábado, 17 de enero de 2015

Caminos hacia el Sur



Pues habrá que soltar las golondrinas,
risa en cautividad en nuestras manos.
En su ausencia quedaron los veranos
condenados a ser granero en ruinas.

Que lleguen a los sitios más lejanos,
que alboroten las calles anodinas,
pregonen primavera en las esquinas
y aneguen de ilusión los altozanos.

Porque al aire se debe lo que es pluma,
y antes de ser vencida por la bruma
debe escribir sus sueños en el viento.

No penséis que en la euforia del momento
sus circunvalaciones son fortuitas,
trazan rutas al Sur. Hay infinitas.