sábado, 17 de enero de 2015

Carne de desmemoria





Hay una muerte próxima y humana,
la que nos mueve al llanto y al consuelo,
la que llega
igual que el viento ábrego al otoño
o la nieve en invierno
porque toca,
como acude
la helada al mes de Abril, sin previo aviso,
para avalar que existen las sorpresas que vejan
y son lo inevitable .

porque la vida a veces trae esas cosas…
porque se estaba vivo y respirando


Y luego están las otras, las absurdas,
las injustas, las necias , las patéticas,
las que más duelen de tan incomprensibles.


Miradlos ahí,
marcialmente alineados
En formación marcial hacia la gloria
se diría que van uniformados,
cuando son carne ya de desmemoria.


Ante el paisaje insólito los ojos
no se apartan ni tienen una lágrima..


Hay una muerte aséptica
que es tanto o más inícua
que aquella de las fosas de Mauthausen,
hecha de piel, de huesos, de tendones
porque pretende hurtarnos la constancia
del horror y su duelo.
Y su repulsa.

Pues que en el pecho atónito aún nos quede
el aire para hacer la nausea grito