martes, 19 de julio de 2016

Canción de cuna


Como lluvia, la voz  mansa y ligera
quisiera yo tener para cantarte 
la nana más hermosa , que pudiera
los más felices sueños inspirarte.

Ójala mi halda fuese aquel baluarte
ante el que todo daño se rindiera,
y   lecho  al tiempo,en el que recrearte
prados  de una florida primavera.

Pero yo solo soy  este impotente
sonido que se ahoga  en la doliente
mudez que  causa  al aire un  calofrío.

Y estos dos brazos que pacientemente
esperan un milagro, mientras siente
mi corazón la pena  de abrazar el vacío

domingo, 17 de julio de 2016

El propio abandono


Renuncio a desangrarme
en los brazos de un sueño tempestuoso
que solo por capricho de la suerte  
-o, ¿ quién sabe?, de la fatalidad-
 lograría cumplirse.

Dimito de correr sin un respiro
persiguiendo mis  más puros anhelos.

Solo así puedo ser
la dueña de mi tiempo y de mi espacio,
decidiendo en qué punto 
de la prosa  infinita que conforman mis días
se desvelan mis noches


Y saber del languor
opresivo  y malsano que causa atrincherarse
contra el propio abandono.

Maresuyo



Antaño acariciaste con tu espuma
playas en cuyo idílico paisaje
vislumbró un soñador su heroico viaje,
vencedor de los siglos y su bruma.

Ahora, que  domina tus  confines
el perfil de las torres de cemento
¿quién puede  fabular que vence al viento
y boga rodeado de delfines?

Marenostrum un día te llamaron
aquellos que felices disfrutaron
sobre limpias arenas de tu arrullo.

Hoy,  puesto que  tu arcén nos arrebatan
algunos  por lucrarse  y lo alicatan,
habrá  que renombrarte  Maresuyo.

sábado, 16 de julio de 2016

Tiempo de adagio



Hace ya tanto tiempo que no escribo
un poema de amor, que extraña el viento
las reverberaciones de mi acento
cantando con pasión su don fruitivo.

Me he bajado en marcha del tiovivo
mareante que lleva en un momento,
del arrobo extasiado hasta el tormento;
 si no lo gozo, al menos sobrevivo.

Pero a ver quién le cuenta al desganado
latir del corazón lo apasionante
que puede resultar ver que amanece.

Su ritmo sinusal sigue el dictado
de la rutina más anestesiante,
y en un adagio  triste se amortece. 

lunes, 11 de julio de 2016

Estación agostada



Nada ha cambiado, 
sigue siendo  el cielo
un océano azul que se regala
inmenso a nuestros ojos, deslumbrándolos
con su simplicidad y revelándoles
la exacta dimensión de la belleza.

Y el prado sigue estando, como siempre,
salpicado de aromas y dispuesto
a acoger nuestro peso y a dejarnos
probar cuánto esplendor cabe en su  hierba.

Cuánta pasión anónima,
 dispuesta a  ver la luz y a redimirse
se esconde ilusionada en nuestra piel.

Cuántos cansancios
soportan sin quebrarse nuestros huesos.

*****

Seguro que resulta todavía
 esta ocasión amena para muchos.

E incluso  la perfecta para alguien.

Pero no para mí.

Siento una vaga
opresión  sobre al aire que disuade
de la celebración.

 Algo me dice
que  mi tiempo pasó, que ya no hay huecos
en mi carnet de baile y solo quedan
apenas esos últimos compases  
alegres de mi música.

Que solo soy un pétalo  que finge
que  danza mientras tiembla.

Una aprensión que intuye
que en la bancarrota de su carne  germina  y se hace fuerte
la estación agostada

*****
Sobre la brisa flota
un  nosequé inquietante que recuerda
el aliento  herrumbroso de Diciembre.

Todo me invita ser aceptación
ascética y prudente, a regresar
allí dónde no llegan los rumores
agitados del mundo
y  a mirar hacia adentro.

A ver únicamente lo que importa.

Que he sido feliz 
  a ratos,como tantos,
y como tantos otros, comúnmente
me he sentido frágil, 
perdida, vulnerable, desdichada.

Que soy afortunada por vivirlo
y por reconocerlo.

Por sentir 
el  apremiante impulso de mostrarme
 profunda y totalmente agradecida,
de contarlo y cantarlo 
con toda vehemencia verso a verso,
antes de que la voz me desdibujen
los vahos de la escarcha

Y solo encuentre auténtico   placer en  habitar
la estación  en que medran,
definitivamente,
 los silencios.



jueves, 23 de junio de 2016

Desconexión



Evadirse, desconectar de aquella vorágine era todo lo que quería.

. Reyes y esclavos, santos y putas, policías y ladrones, todos querían ser los primeros en salir .

Vivía en un estado  alucinado, de continua agitación  casi hipnótica, que no le permitía hacer otra cosa que atender sus  insistentes demandas .No podía comer y mucho menos dormir.Unas veces pensaba que iba a volverse loco,otras,que su cabeza iba a estallar de un momento a otro. No había solución.

¿O sí?

Un instante  de decisión, una detonación  y personajillos y masa encefálica compartieron protagonismo  sobre el papel  pintado de la pared de la sala.

Torcaz


Si no vas a dejarme volar, no me provoques
con tus brazos de nido y tus besos de alpiste,
mi corazón de pluma apenas se resiste,
lo sabes,  al señuelo de ciertos alboroques.

Pero también conoces que para mí no existe
un deleite mayor que el vuelo, no revoques
tan acendrado  impulso no sea que me aboques
a vivir añorándolo, eternamente triste.

Si  de verdad me quieres, a ver si me regalas
la parcela de cielo  de azul más vehemente
y aquel soplo de céfiro que precisan mis alas.

Y si no,lo mejor es desamar lo amado,
seremos más felices volando libremente,
torcaces solitarias, cada cual por su lado.

Ni una menos



La tierra se rebela con un grito
de impotencia al sentir como en su entraña
entierran a otra flor, que la guadaña
del machismo segó en un torpe rito.

Y hasta llegar aquí , cuánto infinito
sufrimiento quebró la frágil caña
de la azucena con terrible saña
e irracional horror nunca descrito.

Qué siglo  ha de acabar esa ceguera
de organizar el mundo a la manera
de uno , cuando a dos  les  fue confiado.

Y se valorará que se reviste
de entrega la mujer y  un hombre existe
porque alguna es su vientre lo ha llevado.

Que, pobre y desterrado
del paraíso, mucho menos triste
vivirá si lo hace a su costado.

miércoles, 22 de junio de 2016

El sueño de una noche de verano


Ha llegado el verano.

Visarlo  por escrito en un papel
es toda una obviedad ante el gracejo 
con que cantan los pájaros
y  las crepitaciones extenuadas
con que cuentan  las yhedras,
su exasperado anhelo  por un poco de sombra.

Ante la nítida,
  tersa complicidad con que el celaje
lo publicita desde las alturas
vistiendo  sus  azules  más intensos.

Ante el  jovial descaro con que lucen las flores
 sus galas primorosas, 
compitiendo en belleza,
sin sospechar siquiera que sus pétalos
ya son los desdichados precursores del humus.

Que con su podredumbre
ya sueña la hojarasca para  darle
un toque de glamour a su manteo.

*****

Solo mi corazón sufre la herida
por la velocidad con la que el tiempo
fluye sin detenerse,
pasa sobre sobre nosotros,
nos arrolla a  su gusto
y nos va molturando,
y nos va remoliendo como  a guijas menudas
hasta que nos termina reduciendo
a barro que suspira.

Solo yo siento  cómo me atormenta
una inquietud opaca ,
indefinible,
que malogra mis días
y desvela mis noches.

Y ante el cielo  suntuoso
repujado de estrellas del estío
mi latido no exulta,
 si no que ,extrañamente,se vuelve melancólico,
acaso conmoviéndose
 conjeturando cuántos de esos resplandores
son destellos  fantasmas, 
náufragos esplendores de mundos ya prescritos
rutilando sin rumbo 
sobre el vacío inmenso.

El alfa y el omega
son dos extremos  de la misma nada.

Y ,en  el medio, yo
  soy la   definición  del menos cero
elevado a la  enésima potencia
encarnado en doliente lucidez
que anda columpiándose
sobre el angor punzante de su presentimiento.

Este pálpito urente que me avisa
de que son los veranos,
sin excepción,
 efímeros.

Y en cambio nadie sabe
cómo de larga , fría  e insufrible
puede llegar a hacerse la ruindad
 del último invierno.
















jueves, 16 de junio de 2016

Comunión


Finge el cristal
la fría indiferencia con que espera
que lo hiera la luz.
Quiere obligarla
a irse desangrando en manantiales
 fugaces de color, en los que fía
su mutua redención.

Encierra la hermosura en sus entrañas
el germen de un dolor, un oscuro presagio
de la caducidad,
con la que debe  entrar en comunión,
que nimba más su hechizo 
y la convierte 
en algo irrepetible  y codiciable.
  
Yo siempre he deseado poseer
la primordial esencia de la rosa
y sé que no me basta
con profanar la seda de sus pétalos.

Estoy a punto de rozar la espina
y entera me estremezco, dilatando  el instante 
de la anticipación.

 Pensando, enardecida,
si  acaso también ella, febril e íntimamente,
temblará imaginando mi contacto.


martes, 14 de junio de 2016

Clepsidra


Resulta delicioso
sentir como florecen humedales
dentro de ti  y brota el luminoso
rumor de  tus vivencias esenciales.

Detrás de sus cordiales
sonidos  ¿ quién dirá que silencioso
escapa de los hondos manantiales
el tesoro más íntimo y valioso?

Gota a gota escancia la clepsidra 
su   fluído caudal, con tal constancia
 que consigue que acabe siendo anhidra
tu elemental substancia.

Hasta que en su mudez descubres, de repente,
cómo el   tiempo  logró   dejar seca tu  fuente,




Rojo y par



Es este
un momento  crucial en que apostarnos
sin reflexión,
sin tope,
 el poco patrimonio que nos queda
 a rojo y par.

No todo está perdido,
 el corazón lo sabe.

Aún tenemos tiempo,
todavía
 podemos escuchar  qué suavemente
escancia la clepsidra su bendito
rumor sobre nosotros.

Y embriagarnos
con el olor que esparcen los jazmines
sobre el jardín,
sintiendo
lo amable que es estar en compañía
mientras   el Sol se pone
y alrededor florecen la calma y el sosiego
 en un clima impregnado
  de  grata intimidad .

Lo fácil que  resulta
entregarse  a gozar,agradecido,
 de este breve lapsus  venturoso
que sin pensar la vida nos regala.

De cómo puede ser de arrebatado
el dorado esplendor de los crepúsculos.


*****


Después vendrá la noche
y de su mano
toda la oscuridad, todo el silencio,
toda la soledad que nos aterra.

Todo  lo negro ,impar,
definitivo,
que la suerte nos tiene reservado
en su envite final.

Pero nos queda tiempo, 
todavía
la claridad define el horizonte
y aún somos dos .

Y aún nos amamos lo bastante
para apostar a rojo,
pasión y   encendimiento
donde  cualquier caución se desvanece
y los miedos se olvidan.

Y recordar que solamente existe
el presente fugaz, 
 puro milagro
de la casualidad , en lo que lo juicioso
es entregarse fervorosamente
a la emoción.

  A disfrutar sin límite 
 de la magia gratuita e inusual
  que  se avenga abrindarnos cada  instante.

Así que,
rojo y par...

Y gire al buen albur , si quiere , el mundo.










Susurra la hojarasca



Susurra la hojarasca,de los márgenes             
de la vida asciende, inconfundible,           
el rumor a cansancio , que pregona           
cómo nos vence la caducidad.             

Nada cuenta de aquel tiempo lejano             
en el que bendecida de verdores            
era puro esplendor, inflorescencia           
consumiendo impetuosa su presente .          

Acaso un subterfugio del olvido              
lo ha enterrado , piadoso, en su memoria         
para hacer  menos pétrea  su penuria          

O quizás es que sabe que es inútil            
añorar  el ayer y solo aspira               
 a  fundirse por fin con la quietud.        

Allí donde no encuentre  la  ocasión         
de perturbarla el mundo de los sueños.        
     

miércoles, 8 de junio de 2016

Retrato


Estábamos
sentados frente a frente.

Vibraba cada átomo del aire
ante la intensidad con que el silencio
gritaba que sobraban las palabras.

Sabíamos los dos
que se acercaba un tiempo decisivo
en donde la aflicción sería insoslayable
y no nos atrevíamos  apenas a mirarnos
por no ver reflejado en el mirar del otro
el propio  desconsuelo.

A veces dura 
toda  una eternidad un solo instante.

Ese en que  compartimos con los ojos
la aflicción de sabernos
dueños de la verdad que debe ser callada.

Y en el que descubrí en fondo de los tuyos
toda la humanidad ,
todo el amor, 
toda  la dimensión de la belleza,
todo el inmenso
sosiego que conlleva vivir la aceptación .

Destellos de luz  pura dibujando
un vívido retrato acendrado de tí .

El más preciado don 
y el angor más sangrante que guardo   en mi memoria 
de tu inmortal recuerdo.


lunes, 6 de junio de 2016

Daikiri


Se que hoy debería
embriagarme otra vez, 
cruzar el límite
de  toda conveniencia y arriesgarme
a perder la noción de lo prudente .

Solo en el torbellino del exceso y la plétora
 encuentra algo de alivio
la sensación de tedio omnipresente,
 su náusea,
la desazón agraz de que no tiene
el mundo,
ni el mío ni el de nadie,
remedio

Pero a mí me repugna
 el olor a alcohol
y siendo abstemia
no lo tengo sencillo para ahogar 
tan ingente ración de lucidez.

Por suerte tengo yo mi propia fórmula
para el  daikiri seco:

Tres rimas de  Gustavo,
tres excelsos poemas de Aleixandre,
otros tres de Kavafis,
aderécese al gusto
con unos cuantos versos malditos,
decadentes
y endiabladamente acompasados,
pongamos de Rimbaud o Baudelaire
y el cóctel explosivo está servido

Tomado a trago corto,
suele hacerme muy rápido el efecto.

  Casi siempre me agarro la llorona...

Se me suelta la lengua y palabra a palabra,
pena a pena,
 conquisto sin rubor el ya muy encumbrado
 cénit de lo pátético.

Dicen que los que beben 
pretenden olvidar,
pero yo al achisparme sorbiendo poesía
quiero que se me quede su cadencia tatuada 
en ese peculiar rincón de la memoria
capaz de resistir 
 el expolio selvático del tiempo

Siguiendo su rumor 
sé que podré volver hasta el umbral 
del cualquier paraíso vislumbrado
cuando hasta su esperanza se ha perdido.

A cambio, poco importa
si  en largas madrugadas de insomnio y de resaca
me toca vomitarme a golpe de soneto.

 Y quedar  retratada una vez más,
 puerilmente ridícula ,
toda almático culo al descubierto.