miércoles, 2 de junio de 2021

Oración crepuscular


 

Que no sea el relente de la tarde norteño,

que no asemejen sangre las luces del ocaso,

que no truene esta noche, que llegue pronto el sueño

a cerrarme los párpados con sus dedos de raso.


Que amanezca un mañana de semblante risueño

en el que no diluvien las hieles del fracaso

sobre mi corazón, pues, aunque pongo empeño

ni una sola gota me cabe ya en su vaso.


Cada vez más perdida, cada vez más dejada

de la mano de un Dios, que nunca presta oído

a la oración que rezo con voz desesperada.


Cada vez más escéptica, cada vez más cansada

de seguir por seguir el viaje sin sentido

por este Erial de Lágrimas, camino de la nada.




domingo, 30 de mayo de 2021

Jaula dorada


 

Es

un pozo sin fondo tu amor,

es

urna de cristal,

una jaula dorada.


Yo

solo pienso en ti,

solo hablo de ti,

respiro por ti

y vivo por ti,

Tú,

nunca estás conforme,

me pides más y más.


Y yo no lo comprendo,

pues me resulta extraño,

que aún no estés seguro

después de tantos años,

Tu cariño me ahoga,

dan ganas de gritar

que me dejes que tengo

que respirar.


No

ya no sé qué más puedo hacer

con tal de demostrar

que tú eres lo primero,

ir

siempre tras de ti,

suspirar por ti,

existir por ti

y morir por ti,

que es vivir cautiva

y tengo que escapar.


Hoy  bajo la escalera

saltando en los peldaños,

el corazón me late

con dieciocho años,

y salgo hasta la calle

con ganas de volar

en busca de un espacio

de libertad.


Te seguiría amando


 

Si yo pudiera llegar

hasta los cuernos de la Luna,

si yo pudiera tener, amor,

los tesoros que guarda el mar,

si consiguiera contar

las estrellas una por una,

o llegara a poseer, amor,

la Ciencia del Bien y del Mal,


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Y es que es tan grande este amor

que no hay nada que lo pueda igualar,

porque es que es tan fuerte este amor

que hasta la muerte ha de perdurar.


Si yo pudiera trucar

la ruleta de la fortuna,

si si consiguiera saber , amor,

los secretos de la Verdad,

si pudiera adivinar

el futuro sin duda alguna

si yo llegara a poder , amor,

a comprender la Eternidad.


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Y es que es tan grande este amor

que no hay nada que lo pueda igualar,

porque es que es tan fuerte este amor

que hasta la muerte ha de perdurar.


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Toda la música


 

Toda la música está dentro de mí

porque la siento brotar del corazón

y es que si tengo tu amor

y es que si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


No habrá

un pájaro cantor que viva alegre en un jardín

que tenga en su voz

un suave acento tan feliz,

pues cuando tengo tu amor,

pues cuando tengo tu amor

toda la música está dentro de mí.


Nunca pensé que se pudiera así vivir,

como flotando entre nubes de algodón,

pero si tengo tu amor

pero si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


Da igual

si llueve o hace Sol,

no hay nada en este mundo que me impida sonreír

y es que si tengo tu amor

y es que si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


Hoy ya no no sé que es lo que haría yo sin ti,

toda mi vida gira a tu alrededor,

y cuando tengo tu amor,

y cuando tengo tu amor,

siento la música nacer dentro de mí.


Sintiendo esta ilusión,

que dulce que es vivir

pues cuando tengo tu amor,

pues cuando tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.

martes, 25 de mayo de 2021

Con M de milagro


Nunca llegué a pensar

que pudiese tener el infinito

a mí alcance, en la palma de mi mano,

pero sí imaginaba que atesoraba en ella

las riendas de mi vida,

a pesar de que estaba

sobre su piel escrito con una línea tenue

inexorablemente mi destino.


Quiero creer que todavía sigue

poblada, como antes, de inocencia

esta llanura mansa, por la que desliza

asemejando un río.


He malgastado el tiempo examinando

con atención su curso,

intentando saber qué significan

esos meandros suaves,

si sus bifurcaciones caprichosas,

tienden hacia al amor

o hacia la fortuna .


Hoy, si no tan ingenua,

sí debo ser más sabia,

por fin he de admitir que nada sé...


No he logrado leer en esos trazos

avisos de mis múltiples derrotas

o de mis decepciones,

ni adivinar a qué carta debiera

jugarme mi cariño.


Lo único evidente

 es esa eme inmensa que define 

nuestro sino fatídico de humanos.


Eme de miedo,

eme de miseria,

eme de muerte,

eme de materia

caduca y deleznable.


También, acaso, eme de milagro.


Porque prodigio es la inclinación

a continuar buscando alguna excusa

que nos haga soñar

 redenciones posibles

y aferrarnos

con pasión a la vida.


Negarnos a mirar

la línea que adelgaza,

mientras se va escurriendo sin sentirlo

hacia aquella sangría de los pulsos

donde acaban los sueños.


viernes, 14 de mayo de 2021

Confina-miento

 


Para quien sobrevive confinado

en una habitación, cuya ventana

da a un patio interior, en el que reinan

silencios y penumbras,

qué  salida le queda, sino la de entregarse

a los brazos de humo en los que anidan

las sombras de un pasado evanescente.


Todo es gaseoso,

no sé si lo recuerdo

o, simplemente, es

una fabulación de la memoria,

mariposas traslúcidas,

pura indefinición,

flotando sobre el aire.


Y haciéndome volver

hasta la edad dorada en la que aún

me imaginaba libre.


*****


Sé que era

un tiempo en que la vida transcurría

de espalda a los relojes

y en que resultaba muy sencillo

deslizarse despacio

sobre la superficie de las cosas

e integrarse y sentir

el latido del mundo.


Y también, piel a piel,

el latido del otro.


Sobraban las palabras

porque había otro idioma,

el del amor,

que existe

para gritarse desde cualquier gesto.


Y había otros paisajes

los que nacen a golpe de ilusión

y se empeñan

en inventar los ojos.


*****


Quién pudiera otra vez

tumbarse, como entonces, sobre el césped

y olvidarse de todo

absorto,

contemplando

el trasiego incesante

en que ocupan su tiempo las hormigas.


Y esperando la lluvia,

algún diluvio

que te ayude a fundir

tu ser, agotamiento y polvo, con el barro.


Pero no te te entusiasmes,

no está contemplado en tu adeene

el lujo de rendirte.


******


Siempre hay un futuro,

reclamando

que hipoteques tu fe

y pagues con sudores y sollozos.


Incluso, si la suerte te acompaña,

a veces trae días que discurren

bajo un celaje libre de tormentas.


Instalados

de nuevo en ese piélago

de calma y placidez,

pudiera ser que apenas ya si aflija

vivir y conocerse prescindible

materia obsolescente.


Si mirando a lo lejos se vislumbra,

esperando pacientes por nosotros,

un hoyo

y unas cuantas

hambrientas y expectantes semillas de artemisas.


Y hasta sueñes

que no habrán de servir tus versos ni tus flores

de alimento a los cuervos.


sábado, 8 de mayo de 2021

Everest


Subir sin descansar vale la pena...

Hay que atrapar las nubes

  • -me dijeron-


Hay que subir,

sin detenerse nunca,

es tan hermoso

contemplar el paisaje desde el punto más alto

y respirar un aire

tan puro y transparente.


Aquello solo era

un juego que invitaba

a la superación.


Y una consigna a escoplo

taladrada en tu frente

con la que afrontar una existencia

que tiende presentarse cuesta arriba.


Hay que subir...”

Subir sin descansar,

sin parase a mirar si te sangran las plantas,

si te falta el aliento,

o te siguen los pájaros.


Hoy soy la reina de los ochomiles...


Estoy a punto de alcanzar la cima

del Everest

y ni siquiera toco

el cielo con las manos,

ni a mis pies , rendida,

tengo la Tierra.


Es fuerte

la antigua tentación de dejarme vencer

por la debilidad.


Serme infiel a mí misma

y permitirme

derrumbarme.


Abrazar

ese descanso humilde y placentero

que  desde siempre está 

aguardando allá abajo.


martes, 4 de mayo de 2021

El Sol sobre la tapia


 

Creer en imposibles

es ganas de apostarse

la fe, escasa siempre, contra nada.


Por mucho que nos cuenten

las montañas no vienen a nosotros,

y aunque el mal,

- y sus frutos-

sí que pueden durar más de cien años,

el amor no es eterno.


Todo cambia,

lo vivo

huele a caducidad,

tenazmente,

detrás de cada esquina nos asaltan,

las rutas al otoño,

tras las estelas de las golondrinas

se va la primavera,

y sus rosas, por mucho que las mimes,

terminan deshojadas.


Es mejor dedicarse a cultivar

el jardín del olvido,

donde solo el aroma

a la felicidad de un tiempo pasado

permanece y conforta.


Llevar una existencia

plácida y descuidada,

apurando los dones del presente .


Vivir para cantar ,

como los pájaros.


Y para disfrutar,

como los seres simples

que gozan y celebran lo sencillo,

esos últimos rayos

de Sol sobre la tapia.


domingo, 2 de mayo de 2021

Aliento a incertidumbre


 

Ahí fuera,

lo sé

se impone el ruido


En este siglo de los despropósitos

se adora el exabrupto,

solo triunfan los gritos

y el cetro del imperio se le otorga

a los más entregados

a cualquier desmesura.


Aquí dentro la vida

se ha instalado en un clima de sosiego.


La soledad reinante

se vuelve en torno a mí un envoltorio

gentil , sin una arista,

y el silencio me mece

con placidez entre sus brazos mudos.


El polvo se me posa

y forma un velo

de olvidos y añoranzas,

sutil, sobre mis párpados.


Incluso el aire

se sofoca y circula de puntillas

por no turbar el tacto

de gasa del visillo,

 flambeante

 en  la ventana abierta


Entonces, cómo acude

y me sacude

la inquietud sin tener un fundamento

de precaución palpable.


Debe ser el rumor

de un antiguo presagio,

sinuoso, aproximándose a esta hora

de plenitud y miel,

embozado en la brisa,

la fuente original de mi desvelo.


El rostro desconchado

de la pared lo sabe

y la hierba tirita

al percibir su aliento a incertidumbre

tal como a mí me aguza

esta quietud de mármol

y seda mis instintos.


Tras de la calma llega hasta nosotros ,

inexorablemente,

otra nueva estación de las tormentas.

Aproximadamente




Echo en falta un color...,

un matiz de la luz,

una textura...


Alguna interjección

-de aquellas malsonantes-

un adjetivo prístino,

o un verbo palpitando con las ganas

de decir la verdad.


Pero todo es inútil...


Un dolor

sordo y sólido ,

enquistado

en el pliegue más íntimo de la dermis del alma,

no hay quien lo dibuje o lo defina,

ni aproximadamente,


Y así no hay manera

de encontrar la palabra con suficiente filo

para sajar

y aliviar los humores de su ántrax

o la oración,

a modo de conjuro,

capaz de exorcizarlo.


En consecuencia,

sigue ahí,

ineluctable ,

urente,

tenaz en su inhumana disciplina

de arruinarme mis días, huérfanos de horizontes,

y mis noches pulsátiles

para enaltecimiento

y gloria de su llaga.


Toca, pues, ignorarlo,

tratar de sepultarlo en las regiones

profundas del olvido.


Y esperar.


Solo el tiempo

puede sanar,

si nunca

le devuelve el aliento a los cadáveres,

hecha ceniza, al menos aligera

su carne putrefacta.


Echo en falta un reloj,

quiero contar

-aproximadamente-

cuantas eternidades torturadas

aguanto a malvivir sin derrumbarme.


Sospechando la cruda realidad:


Apenas la presencia indefinible

de mi dolor

-ahora es MI dolor-

pujante,

omnipresente

me abandone,

mi corazón,

absurdo y rutinario,

habrá de comenzar a echarlo en falta.


Como tú


 

Como tú,

sin un nexo,

sin precisar del tacto y el apoyo

de nada

ni de nadie.


No hace falta mucho

para sobrevivir:

una buena coraza disuasoria

-mejor si tiene espinas-

y el concurso del aire.


Ni resulta insensato

el renunciar al hielo, si te abrasa.


Es casi obligación

el someterse al signo

de este tiempo imposible y paradójico,

cultivar a placer la displicencia

del desapego autista

y renombrarlo

impulso libertario.


Si no fuese

por mi extraña querencia a compartir

mis risas y mis miedos

yo también lograría,

como tú,

aprender a ser lobo solitario.


A engañar el insomnio de mis noches

aullándole a una Luna indiferente

y bebiendo chupitos de tequila.


Mordiéndome

con saña

los labios

y apurándome,

de un trago largo y sobrio,

mi amargura.


sábado, 1 de mayo de 2021

Posos de miel y escarcha


 

Lo mismo que vilanos

que viajan en la brisa, llegando desde lejos,

en los días que hay suerte, a ratos distinguimos

estampas desvaídas de lugares sin nombre

que nos son familiares,

melodías

de las que no recuerdas las palabras

olores imprecisos que sosiegan,

rostros que nos sonríen...


Todo aquello que alguna vez amamos

se ha ido convirtiendo en un halo impalpable

flotando en la memoria.


Quisieras atraparlo y exprimir

su esencia entre tus dedos

para poder gozar un poco más

de aquella dicha que te procuraron,

de tacto tan fugaz e indefinible.


Pero el ayer no es

ya ni siquiera humo,

el aliento sin alma de la vida

lo ha ido dispersando

sobre el inmenso páramo del tiempo

y de él solo queda ese sabor

a amargura posado en nuestros labios


Ese brillo de escarcha

que colma de añoranzas nuestros ojos.


Ese poso melifluo,

que sin querer  impone

esta cadencia lánguida y serena,

cuyo rumor bendices.


Dulce melancolía,

que hoy te inunda de paz  el corazón .