martes, 18 de agosto de 2026

Con los pies en el suelo (!No sin mi paracaídas!!)


 

" Puedes volar si quieres”, nos dijo en el oído

alguien con muy mal juicio y buenas intenciones.

"No temas, porque alas le dan sus ilusiones

a quien a por su estrella se lanza decidido”


¿Estrellas...?! Las he visto! Todo un milagro ha sido

tanto caer de pie y que los coscorrones

solo me hayan hecho algunos moretones

en un lugar del alma, discreto y escondido.


Será porque atesoro muchas horas de vuelo

por lo que ahora vivo con los pies en el suelo,

teniendo siempre a mano algún paracaídas.


No conviene que tiente la suerte todo el rato,

por más que siete vidas tuviera, como un gato,

aquel que seis y media tiene ya consumidas.


domingo, 16 de agosto de 2026

Sinfonía de grises


 

Desde la lucidez, todo transpira

indeterminación.


Vivir se vuelve

una duda constante.


¿Cuánta culpa existió

en el hecho de ser?


Y ser tan frágil,

tan dado a sucumbir a los instintos básicos

del orden- ¿ o el desorden?- natural.


¿Cuál fue aquella causa

primera

que desató el caos?


¿ Cuál fue el efecto

que propició el latido,

germen de la armonía?


Somos seres inermes,

apenas leves pábilos, movidos por la inercia

del ensueño del tiempo,

donde todo

se transforma en caprichos de fractales,

persiguiendo el instante irrepetible

donde el suspiro se transforma en música

que desnuda el misterio de la luz.


Y encontrando la herida

de la verdad.


Desde la lucidez,

es todo una grandiosa y enigmática

sinfonía de grises.


Y al iluso le  toca

encontrarle su encanto..


Dilema existencial


 



No es posible optar eternamente

por no ver,

no comprender,

callar...

Es preciso decirlo,

alto y claro,


Hemos sido engañados, tantas veces,

en demasiadas cosas.


También en lo esencial.


Nunca ha sido el dilema

ser o no ser,


Toca ser.

Contra todo.


Contra el mundo y sus leyes,

contra la sociedad, que impone sus dictados,

contra el tiempo, que dicta su sentencia,

contra uno mismo.


Ser, para hacer acopio

de dolor y experiencia.


Ser para conocerse

carne de rendición.


Mezquina obsolescencia programada.

condenada a sufrir el espectáculo

de su decrepitud

y conformarse

con seguir respirando

otro minuto más.


Solo hay una elección,

estar o no estar.


Tener la fortaleza y el arrojo

para perder el juicio lo bastante

como para quebrarle el brazo a tu destino.


Decidir por ti mismo el cómo y cuándo

vuelves a formar parte de las ondas

del ruido blanco que viaja por el éter.


miércoles, 12 de agosto de 2026

Cántico ( Oda a la luz) 12-08-2026


 

La luz.


Nos queda aún la luz.


Esa luz que porfía

en despertarnos, cantarina, al alba

y mostrarnos un mundo

en plenitud,

colmado,

de serena belleza y armonía.


La luz sin paliativos

del Sol de mediodía

que nos hace sentirnos como un pájaro

feliz de disfrutar de sus favores,

e improvisar un himno

al gozo de vivir y a la alegría.


Esa luz mortecina del crepúsculo,

de resplandores áureos,

que muda nos enseña

la dura disciplina de que hay que rendirse

cuando toca, con tal de coger fuerzas

en aras de una nueva epifanía.


Incluso en sus eclipses

es una alegoría,

de mirar y de ver que tras cualquier paisaje,

por desasosegante que parezca,

existe poesía.


En esta circunstancia,

rehén de lo intratable,

manos mal que nos queda todavía

la luz y su prodigio

de pura resiliencia incandescente,

 cendal de rebeldía.


Celebremos la luz,

como a esa madre excelsa, que tanto nos ampara,

con una oda espléndida

de amor e idolatría.


De nosotros,

tristes seres sombríos,

criados a los pecho de lo oscuro,

no sé lo que sería

de no poder sentir, amoroso, en la frente,

el beso de la luz de cada día.

martes, 11 de agosto de 2026

Limbo

 



No siempre está el infierno

-tal y cómo lo pintan-

tapizado

de ploma derretido.


Resulta más dramática

-y mucho más perversa-

la versión de ese limbo incoloro e insípido,

de tardes enrocadas en silencio rampante

y eternas madrugadas.


Llegan

esas horas sin prisas,

en las que, por matar el tiempo, deambulas

por paisajes antiguos

y en el aire se plasman los perfumes,

las formas, los sentires


Recordar suele ser

añorar a destajo.


Y penar otra vez.


Día tras día...

Cuatrocientas veces.


Con la óptica nítida que presta la distancia

resulta ineludible dudar y cuestionarse.


Si la pregunta es:

¿ Qué hice con mi vida?

Mejor no te respondas.


Adormece

la nostalgia por lo que pudo ser

y la culpa por lo que nunca ha sido,

que habita en un rincón de tus entrañas,

y respira bien hondo

mientras miras al cielo.


Busca en él esas nubes

que ponen su destino en manos del azar

y, gráciles, persiguen la estela de las garzas,

ignorando que gestan

la preñez de la lluvia.


Ya llovió...

y escampó.


Y muy seguramente

diluviará mañana.


Mientras tanto

solo existe este ahora

y el deber de exprimirle hasta la gota última

a la esencia gustosa

de lo improbable,

este instante impregnado de inusitada calma

jueves, 30 de julio de 2026

Aunque su roce haga herida (Mínimo consuelo)

 


Los ojos están cansados

de transitar las rutinas

de los días sin colores

y las noches desvaídas.


Los oídos, aburridos

del ruido y su pesadilla,

se tapian y rememoran

sus cantinelas antiguas.


Un rumor a desencanto

hoy sobre el aire levita,

se diría que en el mundo

todo contra ti conspira.


Cuando en los mapas no existen

rutas confiables de huida,

toca mirar alma adentro

para buscar  la salida.


Y encontrar la compasión

que la existencia nos brinda

en la belleza entrañable

que albergan las cosas mínimas.


Por esa flor que te entrega,

silente, su esencia íntima,

por esa concha de nácar

que el mar olvidó en la orilla.


Por el pájaro aterido,

clarín de la amanecida,

por ese suave susurro

con el que arrulla la brisa.


Por tanta estrella sin nombre

como en el cielo titila,

por esa Luna esplendente

que a los poetas inspira.


Por ese rayo de Sol

de una inocente sonrisa,

la vida vale la pena

aunque su roce haga herida.

miércoles, 8 de julio de 2026

Tras de cualquier esquina

 


Con la primera luz

toca ponerse en pie

y elegir

- o a eso aspiras-

qué paisaje mirar, que no deslumbre

la belleza tus ojos,

hacia dónde

encaminar tus pasos que no pisen

un brote que florece

o encuentren una ciénaga

o te lleven al fondo de una sima.


Que decida el azar,

es igual Norte o Sur ,

la sorpresa se esconde allí donde se viste

cualquier mirada de inocencia límpida.


¿ Quién dijo aburrimiento?

Hay una mariposa buscando seducirte

o una piedra tu frente,

o un gato abandonado tu cariño,

tras de cualquier esquina.


Son estos desafíos

y estas emociones

las que hacen que tenga un halo interesante

el más insulso y rutinario día.


lunes, 8 de junio de 2026

Imágenes pintadas




Sustentarse en lo onírico

resulta tentador,

no existe ahí quien pueda

contradecirte.



Imágenes pintadas

sobre la espesa nube de calima

en la que el tiempo envuelve a la memoria.



Belleza condensada

de todo lo que amamos y sentimos,

sentenciada a quedar cubierta por el polvo

si Dios no lo remedia.


¿ Cómo atrapar la esencia veleidosa

de cada uno de aquellos momentos inefables

que poco a poco se van desvaneciendo?



No hay modo de quitarse

este sabor amargo a pérdida en los labios

sin perder nuestro yo genuino en el intento.



Toca rezarle al dios de lo posible

porque los días fluyan como el agua,

porque la mente olvide tanto apego

como se fue llevando su corriente.



Y el corazón no alcance

a seguir siendo fiel en su latido,

y olvide que olvidó.


miércoles, 3 de junio de 2026

Cancelación


 

Pues habrá que decir que nos complace

este tiempo sin pulso, suspendido

sobre la quebradura del latido

mientras llega, fatal, el desenlace.


Pues habrá que fingir que es bienvenido

ese sosiego íntimo, en que nace

la armonía esencial, que al ruin desguace

de nuestro devenir da algún sentido.


Por mucho que en arena la transforme,

hasta la piedra inerte se resiste

a que el rigor del agua la remuela.


Nadie me pida a mí que esté conforme

con esta realidad, prosaica y triste,

que al sublimar mi esencia, me cancela.


martes, 2 de junio de 2026

Fundido en negro


 

Romper nuestro capullo,

quebrar la oscuridad,

quizás nunca debimos.


En mitad de esa ardiente y pavorosa

vorágine de luz

es fácil extraviarse.


Confundirse.


De tiempo y de lugar.


De dirección.

- ¿acaso vengo o voy?-


De rumbo.


De objetivos...


Es cansado

este andar sin saber a ciencia cierta

cuál es tu sitio ni para qué te mueves,

para llegar al mismo desenlace

anunciado y patético.


De tanto confundirse,

extrañar la quietud gustosa y sin aristas

y el silencio perfecto que reinaban

en el negro absoluto.


Ceder a la añoranza inevitable...


Y acabar por fundirse con la nada.

sábado, 30 de mayo de 2026

Grisuras

 


El horizonte está

allá, del otro lado de los sueños

quemados en su altar.


Cada vez más cercano

y más inalcanzable.


El camino que repta

como una cicatriz, fiel al recuerdo

de infinitas derrotas,

en mitad de la tierra calcinada.


Las piedras, que prometen

colarse en un descuido en tus zapatos.


Ni tus suelas ni tú

estáis para más bromas ni más trotes.


Dan ganas de gritar

pidiendo algún milagro,

que caiga ese diluvio que sosiegue

la ira de los dioses.


Que pueda el descreído,

sin fe y sin esperanza,

mirar al cielo y ver

que no todo son grises.


domingo, 24 de mayo de 2026

Voluntad




Armados de insistencia y de sigilo,

poco se puede hacer

contra los aluviones de rutina

que te empapan por dentro

y empantanan tus días.


Llevas las de perder

contra la destemplanza de los cielos,

dispuesta a doblegarte,

es inútil luchar

contra la sucesión de las tormentas.


Nada se puede hacer

contra el río impulsivo de la vida,

que te arrastra y te lleva

contra los arrecifes.


Nada se puede hacer,

pero hay que hacerlo...


Lo demencial, lo absurdo lo imposible:

gritar y maldecir,

nadar contra corriente.


Porque no hay otra opción.

Es eso,

o entregar sin una mala queja

la voluntad.


Y ahogarse.


lunes, 18 de mayo de 2026

Por caminos de niebla y esperanza


Cómo pesan los pies de atardecida,

qué triste es recorrer, paso tras paso,

esa última etapa de la vida

que es el gris Sendero del Ocaso


Sufrir la impredecible acometida,

de diluvio a tormenta, a cielo raso,

sentir que la coraza entumecida

la corroen las hieles del fracaso.


Y, pese a todo, continuar, atento,

mirando al cielo, por si su semblante

se vuelve más proclive a la bonanza.


Mientras resista el cuerpo y el aliento

se empañe, hay que seguir hacia adelante

por caminos de niebla y esperanza.

De soneto en soneto

 

De soneto en soneto sobrevivo.

Como en un loco juego de la Oca

escribo porque es lo que me toca

para explicarme el mundo en el que vivo.


Montada en tan lunático tiovivo,

no es extraño que vierta por la boca

la náusea o la emoción que me provoca

tanto súbito giro sin motivo.


Encuentro cada día alguna excusa

para pedir que llegue a mí esa musa

que me sopla al oído algo indiscreto.


Lo cierto es que ellos son placer en vena,

una droga feliz, que me encadena

a tal vicio divino y obsoleto.


lunes, 11 de mayo de 2026

Dulcedumbre


 

Acaba de llover

y en los cristales

hay gotas que resbalan y asemejan

un reguero de lágrimas


Los ojos las persiguen

y aunque no las apresan, sin quererlo se empapan

de la misma tristeza

que la tierra traspira


Huele a resina húmeda, los pinos

mansamente sucumben al encanto

de la melancolía que rezuma

el mundo alrededor y te traspasa.


Ya acabó de llover,

siempre que llueve escampa. Disfrutemos

del rumor a quietud que nos obsequia

este instante de magia y dulcedumbre.


Luego saldrá de nuevo

el Sol y sobre el aire, que nunca fue tan diáfano,

se escuchará otra vez algún mirlo que canta

mientras muere la tarde .

sábado, 2 de mayo de 2026

Solitudes


 

Vivir en soledad tiene su encanto.


Engarzar solitudes, lo confieso,

no es algo que me pese en demasía.


Leer en soledad.


Cantar en soledad


Dormir en soledad

- qué amplio el lecho-


Soñar en soledad plácidamente

y despertarse sola, sin que nadie te vea

con el pelo revuelto.


Luego están esas noches

en que el cuerpo apetece sentir otro calor.


Y esos días eternos de quietud y clausura

masticando silencio entre cuatro paredes

y rumiando añoranzas.


 Ahí es cuando empiezas

a hacerte sin remedio trampas al solitario...


E inventas una voz

que susurra y sosiega,

que te dice al oído palabras que acarician

y sirven de consuelo.


Vivir en soledad tiene su encanto,

si no es algo perenne.


Que no todo son rosas...y, en lance

de enfrentarse a la herida,

llorar en soledad

suma tristeza a la aflicción del duelo.



martes, 21 de abril de 2026

Cantar por cantar

 


Este poco de vida que presiento

que queda entre mis manos todavía

me da para intentar cada momento

exprimirle su mínima alegría.


No río porque invite a estar contento

un espléndido Sol de mediodía,

lo que me anima es sonreírle al día,

sin importar si llueve o hace viento.


Y cantar por cantar, igual que el ave

que desgrana su trino y aligera

la gravedad del aire con su canto.


Cantar para tratar de hallar la clave

con la que convocar la primavera

y exorcizar la tentación del llanto.

lunes, 20 de abril de 2026

Templanza



 

Aquí voy, de regreso, ya vencida

mi frente, que antes fue tan altanera,

caminando derecha hacia la hoguera

de una agónica luz de atardecida.


Viendo mi triste imagen, quién dijera

que en otros tiempo fui la preferida

de los cielos, feliz y bendecida

por la gracia más linda y hechicera.


Pero de mi destino no me quejo,

incluso la más bella entre las rosas

rinde sus atributos de tal suerte.


Solo pido templanza ante mi espejo

y cuidar de mí misma y de mis cosas

hasta el instante mismo de mi muerte.

Meritocracia

 





"Con voluntad, se mueven las montañas”,

pretenden que te creas y que intentes

dejarte la salud y las entrañas

persiguiendo sus sueños indigentes.


Es el fracaso cosa de indolentes

y de inconstantes, búscate las mañas

para triunfar”, repiten insistentes,

hasta hacer que les compres sus patrañas.


Nos intentan grabar entre las cejas

de la meritocracia el catecismo,

creyéndonos estólidas ovejas.


Pero sabemos bien que no es lo mismo

nacer aquí que allá, conque perplejas

e indignadas gritamos su cinismo.