miércoles, 11 de agosto de 2021

Pálpito oscuro



Como existe la luz, también existe

una especie de hostil materia oscura

medrando en mi interior, que me reviste

el pálpito de un halo de grisura.


Esa severidad de sepultura,

qué corazón tan bravo la resiste

sin rendirse y mostrar la quebradura

de un latido infinitamente triste.


¿A dónde iré a buscar algún motivo

que lo haga proseguir día tras día,

simulando que sigue estando vivo?


Acaso lo lógico más sería

mostrar mi rostro más caritativo

no prolongando en vano su agonía.


domingo, 8 de agosto de 2021

Rodante manicomio


 

La mudez,

esa debiera  ser ahora  la virtud

digna de una bienaventuranza.


El ruido se ha adueñado

de las ondas del éter.


Los que hacen proclamas

de lemas inmortales

que nacen ya corruptos.


Los que a voces pregonan

las muchas excelencias del mercado,

que siempre a los de siempre  da dinero.


Los que se desgañitan

intentando lograr su minuto de gloria.

Los que se publicitan, mostrando sus carencias

para engordar su ego.


Los que venden sus trápalas de humo...


Los que escupen su odio,

los que aclaman las glorias

de sus dioses de barro,

los que espantan sus miedos.


Todos gritan,

en un campeonato demencial 

para ver quién consigue captar  más  atención

 de una turba  de sordos.


Y en medio yo, aturdida,

 tratando de enunciar de manera discreta

mis humildes verdades.


A viva voz o en verso

ya no sé qué más puedo añadir

que en esta confusión

arroje algo de luz.


Todo es inútil

No hay nadie que se entienda

con este griterío.


Al fin y al cabo

mientras que el mundo gire, es lo esperable

que cada loco siga con su tema...


Y así andamos,

a vueltas, distraídos 

con los mantras de siempre,

bien revueltos...


Y juntos,

disfrutando

de la vida, que existe

porque al estruendo paga su tributo,

en este irredimible,

rodante manicomio.


La mudez es ahora

la virtud de los cuerdos.


viernes, 6 de agosto de 2021

Lo cardinal





No culpes al destino,

no hay estrellas maléficas, capaces

de decidir tu suerte.


Te bastas y te sobras

para trazar la ruta cardinal

en que habrás de perderte

y para ir sembrando de espinas los senderos

por los que a diario arrastras

tus pies desorientados.


Perseguir la entelequia

del abrazo amigable

y hacer de una sonrisa el fulgor de tu Norte

ya es suficiente estigma.


Es esperar...


Es esperar,

amor,

más que otra cosa,

un milagro que llegue a encaminarnos

por rumbos placenteros.


Es esperar,

el vicio

de mantener en vilo y expectante

la tenue llama azul de la ilusión,

lo que nos martiriza y nos señala

la epidermis del alma con tantos cardenales

y nos hace vivir

tan desesperanzados.


La fe,

ese porfiado combustible,

no dura para siempre.


Mi corazón, que convertí en la hoguera

cada noche sin Luna,

ya no tiene más fuego

ni más fervor que dar,

y sin latido

agonizan sus brasas.


Pero pudiera ser...


Pudiera ser que aún,

si lo animase un soplo inspirador,

se recordase anhelo a la conquista

de no importa qué puntos cardinales.


Y que aun siendo ceniza consiguiera

recuperar el ímpetu del vuelo.



Paisajes al pastel


Hoy prefiero mirarme desde lejos

y con ojos ajenos.

Dibujarme

sentada bajo un sauce, ensimismada

escuchando el rumor de la caricia

del viento entre las ramas y el arrullo

de amor de las palomas

y viendo atardecer.


Y poco más...

tampoco

hay mucho más que tenga que contar

que merezca la pena.


Hablo de lo que sé

y de lo que conviene,

de las cosas sencillas

que son mi día a día y constituyen

la fuente de mi gozo.


A quién le importa

en qué pozos he ahogado mi dolor.


Escarbar en su abismo

es hacer que despierten los fantasmas

de los viejos recuerdos.


Esos que todavía

consiguen desplegar sobre tus ojos

un velo de humedades

y logran que los labios te rezumen

otra vez amargor.


Es mejor evadirse,

contemplar estos suaves paisajes al pastel

que a ratos nos regala la vida y difuminan

matices más oscuros.


Aferrarnos

a su plácida imagen que nos hace olvidar

la inevitable angustia que supura

la hora del adiós.

domingo, 1 de agosto de 2021

Abrazo extenuante


 

Me fatigas,

lo sabes.


Es cansado tener que perseguirte

por todos los rincones de mí misma

con el afán voraz de conseguir

exprimir, uno a uno,

todos mis sentimientos.


En cada uno vives,

en cada uno estallas,

en cada uno entregas, sin pudor, poesía,

la palabra desnuda

la que mejor define

lo que soy.


Lo que sueño.


Me consumes,

quisiera

poderme liberar de la querencia innata

de tu abrazo extenuante,

al menos mientras duermo.


Pero es que eres tú

o tener que enfrentar a solas mis temores.


Eres tú

o mis angustias.


Eres tú

o la verdad de mi fracaso.


Eres tú

o mi desdicha.


Eres tú o aprender

a tragarme mis gritos.


Eres tú

o existir

sin que el aire se entere.


Y morir poco a poco

como mueren los tristes.


Sin haberle encontrado

un sentido a la vida

y  rumiando amargores.


Eres tú

o aceptarme

derrotada anticipadamente.


Sucumbiendo, sin dar una batalla

al sepulcral abrazo del silencio.


domingo, 18 de julio de 2021

Labios sellados


 

Siempre

hay algo que decir,

quién no conserva

unos cuantos secretos ocultos en el fondo

 de  su almario,

que claman

por pregonarse a voces .


Las palabras rebullen en los labios

con rumor a granizo,

pues siendo en sí inocentes, nunca existe

ninguna inofensiva.


Siempre

hay algo que callar,

todos sabemos

de qué manera hieren las verdades.


Y también de qué modo

envenena la sangre, hasta acabar pudriéndose

dentro del corazón tanta prudencia...


Qué cadáver tan triste

el que hace su tránsito al olvido

envuelto en un sudario de silencios.



miércoles, 14 de julio de 2021

Desde la otra orilla


 

Nadie nos advirtió cuando nacimos

de este sino infausto de almas navegantes.


Condenadas a ir vagando eternamente

en busca de una playa con ocasos de ensueño

poblados de gaviotas

y a la que la fortuna traiga con la marea

alguna otra alma solitaria.


Lo malo no es vivir

de naufragio en naufragio

y llevando los restos de la sal

aguándonos los ojos.


Lo triste es  encontrarnos - por enésima vez-

varados en la arena y descubrir

que nuevamente estamos

lo mismo que el principio


Solos,

siempre,

mirando,

con la pupila ingenua,

hacia la otra orilla.

sábado, 26 de junio de 2021

Los tules del silencio




 

Nunca llegué a decir

aquello que pugnaba por decirse,

temía no encontrar

las palabras precisas

y que se me desbordasen por la voz

todos los sentimientos.


Pero a ti y a mí

jamás nos resultaron necesarias

largas conversaciones filosóficas

ni pláticas intensas


Sabíamos

poner en resonancia el corazón,

tocarnos con los ojos

y entendernos.


Solo que aquella vez

dolía,

tanto,

tanto

el diálogo visual  ...


Quemaba como un fuego

de dimensiones cósmicas la íntima certeza

de que aquel adiós

era el definitivo.


Media vida

le hubiese ofrecido yo al diablo

porque fuese tan solo un “hasta luego”.


*****

El brillo en las miradas

era pura elocuencia

y húmeda caricia,

hablaba de un amor inabarcable,

de esos que no logran limitar

el espacio ni el tiempo.


Tú y yo,

entristecidos,

callábamos, sin más...


Mientras un aire cómplice y ardiente,

temblaba y procuraba dejarnos respirar

sin ser inoportuno.


Sin profanar, tampoco él, los tules

piadosos del silencio.

En el Mundo de Yupi


 

Vivir

con los ojos abiertos

es arriesgarse a caminar al borde

de lo sensato.


¿ Hay alguien que desee

andar desayunándose, junto al café con leche

y sus dos magdalenas,

una doble ración de desastres ajenos

y de miserias propias?


Colorear imágenes

es parte del instinto natural

de ser superviviente.


Y se vive tan bien

-quieras o no-

en El Mundo de Yupi...


Lo mejor es comprarse

unas gafas oscuras y unos cascos

para escuchar tu playlist favorita

de música chill out.


Para nada le sirve

el contemplar cadáveres

o el escuchar graznidos a lo lejos

al que deber seguir -quiera o no quiera-

andando por la vida.


Consumiendo se endeble provisión de ilusiones

por todos sus desiertos.


sábado, 19 de junio de 2021

Aura roja


 

Se está tan bien así, ensimismada

en un mundo tan íntimo y tan tuyo,

construyendo en silencio este capullo

de seda en que me siento acorazada.


Puedo escuchar en él la casi alada

melodía interior y hacer su arrullo

la válvula de escape con que huyo

del miedo que me tiene atenazada.


No sé si habrá un camino de regreso

hacia una realidad, que se me antoja

a diario hostilidad omnipresente.


Y ¿qué puede importarme ahora eso...?,

Tiempo habrá de angustiarme con la roja,

aura de luz  sangrante del Poniente.

Regalos nos da la vida (Reconciliaciones)


 

Oler la flor. Diseccionar su aroma

hasta desentrañar qué confidencia

le quiere hacer al éter cada esencia

que escapa de su mínima redoma.


Oír la brisa. Descifrar su idioma,

captando qué matiz de trascendencia

capaz de hacer tan suave la existencia,

guarda en su melodía policroma


Respirar. Empaparse lentamente

del aire, hasta sentir que nos recala

una paz infinita íntimamente.


Reconciliarse, al fin, agradecida

por cada nimio don que te regala,

con este enigma que llamamos vida.

El lastre de los ojos


 

Cómo escuece la ausencia

que llevamos oculta tras los párpados.


Es una silenciosa tempestad

dispuesta a desbordarse.


Si pudiéramos

quitarnos a puñados de los ojos

su pegajoso lastre , sin herirnos,

igual que nos quitamos las legañas...


Encontrar la manera de dejar de sentir

el modo en que su peso nos anubla

los días más radiantes,


Acaso así lográramos

mirar hacia el futuro

sin ninguna hipoteca en la mirada.


Ya solo quedaría deshacernos

de esa sensación de desamparo

y de fragilidad,

que congela el aliento

y entorpece los pasos del latido.


Y de tantas imágenes

de unos tiempos pasados , más felices,

que sabemos que ya no volverán...


Que al llegar la estación de las renuncias

son para un corazón desheredado,

aun siendo exiguo,

el único consuelo.


Pátina de oropel en la memoria,

de tacto quebradizo.


La Mensajera de la Lluvia.



Yo,

triste ser miserable

fabricado con polvo,

cuyo rutina diaria es patear sin rumbo

sobre el polvo de todos los caminos,

no me puedo quejar si estoy llamada

a ser intrascendencia.


Nací para pasar,

sin detenerme,

llevándome en la piel, apenas insinuados,

los aromas volátiles

de las flores que nunca cogeré,

pues nunca fueron mías,

y en las plantas, tatuados, los recuerdos

ariscos de las zarzas.


Por no quedar,

ni quedarán mis huellas

detrás de mí,

habrán de confundirse

con tantas como yacen sobre el barro.


Pero mi voz,

mi voz, 

que finge ser arpegio 

enamorado del goce de vivir,

mientras que me desnuda  por la boca 

el alma y la desangra,

fluido dolor, vaciándose

en palabras de raso y calentura,

mi voz,

pura emoción,

 sí se merece

un aire que la acoja y la divulgue,

un oído aguzado que la atienda.


Hecha de suavidades,

infatigablemente se derrama

sobre este erial preñado de  asperezas,

como premonición de redenciones

que tienen que llegar.


Ella es mensajera de esa lluvia,

que en mitad del desierto de este mundo,

cualquier sediento espíritu,

-contra todo pronóstico-

con devoción espera.


viernes, 11 de junio de 2021

Incendiado tapiz


 

Lenta y golosamente

paladea la piel esta caricia

obsequiosa del aire, raso y fuego,

que la inflama y la enerva


A pesar de ser pasto

de un invierno perenne, con su abrazo de frío,

no estaba muerta, no,

solamente dormía

la pasión de la carne.


Mientras soñaba , acaso,

ser, como en otro tiempo,

una tierra dispuesta al roce de la vida,

voluptuosa y fecunda,

preñada de esplendores,


Y esperaba un aliento,

aleteo caótico,

capaz de despertarla

y hacerle recordar qué placentero es

vivir intensamente veranos tropicales.


Sentirse nuevamente

incendiado tapiz, donde otra vez florecen,

salvajes, las orquídeas.


miércoles, 2 de junio de 2021

Oración crepuscular


 

Que no sea el relente de la tarde norteño,

que no asemejen sangre las luces del ocaso,

que no truene esta noche, que llegue pronto el sueño

a cerrarme los párpados con sus dedos de raso.


Que amanezca un mañana de semblante risueño

en el que no diluvien las hieles del fracaso

sobre mi corazón, pues, aunque pongo empeño

ni una sola gota me cabe ya en su vaso.


Cada vez más perdida, cada vez más dejada

de la mano de un Dios, que nunca presta oído

a la oración que rezo con voz desesperada.


Cada vez más escéptica, cada vez más cansada

de seguir por seguir el viaje sin sentido

por este Erial de Lágrimas, camino de la nada.




domingo, 30 de mayo de 2021

Jaula dorada


 

Es

un pozo sin fondo tu amor,

es

urna de cristal,

una jaula dorada.


Yo

solo pienso en ti,

solo hablo de ti,

respiro por ti

y vivo por ti,

Tú,

nunca estás conforme,

me pides más y más.


Y yo no lo comprendo,

pues me resulta extraño,

que aún no estés seguro

después de tantos años,

Tu cariño me ahoga,

dan ganas de gritar

que me dejes que tengo

que respirar.


No

ya no sé qué más puedo hacer

con tal de demostrar

que tú eres lo primero,

ir

siempre tras de ti,

suspirar por ti,

existir por ti

y morir por ti,

que es vivir cautiva

y tengo que escapar.


Hoy  bajo la escalera

saltando en los peldaños,

el corazón me late

con dieciocho años,

y salgo hasta la calle

con ganas de volar

en busca de un espacio

de libertad.