miércoles, 31 de agosto de 2022

Afanes de provecho


 

Quién nos manda tener esta soberbia ingente

en la que toma impulso la ambición desmedida

de saber, de escarbar tan obstinadamente

en nuestra propia entraña hasta volverla herida


Hay algo que nos dice que existe una escondida

verdad que se nos hurta y nos resulta urgente

desvelarla, entender si es que tiene la vida

un sentido o es solo azar inconsecuente.


Sobrevivir absortos, los dedos desollados

de hurgar entre  las dudas y los ojos resecos

por acechar fulgores, debe ser nuestro sino.


Afanes de provecho, así más descuidados

vivimos y olvidamos, como anuncian los ecos

de los vientos del norte, que se acaba el camino.

sábado, 20 de agosto de 2022

Bienaventurados los mudos.

 


Podría hablar

de la gracilidad de las libélulas,

cuando ensayan los pasos

de su etéreo ballet de junco en junco,

de cómo las envuelve en un halo de hechizo

 ese rayo de Sol de  media tarde

o de cómo se irisa

el agua del estanque al contemplarlas.


De cómo acaba alguna

en la lengua de un sapo.


Son cosas que suceden

a la vista de todos

sin que nadie las vea.


¿Pero a quién le interesan maravillas o dramas

que ocurran en silencio?


Hoy solo se oye el ruido

y el mundo está agotado

de pasear los ojos de hecatombe a hecatombe

y hasta a juicio final

si es que ya toca...


No queda quien escuche

la canción que celebre esos milagros mínimos

 dde gentileza y dicha  que aún nos quedan.


El resto solo es furia,

mejor es no airearla.


Conque ahogo mis gritos

en las simas oscuras de mi vientre.


Y me encierro en mí misma.


Y enmudezco.

lunes, 8 de agosto de 2022

Noche oscura

Y me siento, de pronto, tan pequeña...

soportando en mi espalda dolorida

el peso de un dilema sin medida

que en aplastarme el corazón se empeña.


Y a la vez, me descubro tan perdida

en un áspero mundo que diseña

dédalos por doquier, sin santo y seña,

de los que nunca encuentro la salida.


Ya no sé a qué santo enconmendarme

ni a qué demonio dirigir el ruego,

de que en mi negra noche brille un faro .


Sola en la oscuridad, he de aferrarme

a mi propia fe en mí , porque que me niego

a malvivir gestado el desamparo. 

 

sábado, 6 de agosto de 2022

En sazón ( Mujer gustosa)



Me miro en los espejos y no me reconozco.


En cambio, cada vez con más frecuencia,

descubro en ellos las cejas de mi abuela

el cutis macilento de mi madre,

la sonrisa torcida de mi abuelo...

tributos que la herencia familiar

con fuerza nos reclama.


¿ Dónde quedaron

las rosadas mejillas,

los gestos descuidados y la sonrisa abierta

de los días vividos antes de que la vida

nos los disciplinara?


Pues habrá que aprender

a vivir sin mirar a los espejos.


A buscar en el fondo

de mí misma la más esplendorosa

y complaciente imagen.


Pero esa luz...

ese fulgor indómito que todavía pugna

por temblar en mis ojos...


Esa luz que retrata

a la mujer curtida en resiliencias

y a punto de sazón.


Esa que sí soy yo.

Íntimamente

madura,

madurada

a placer, golpe a golpe, por el tiempo.


Esa mujer gustosa,

 que tiene tanto gusto en conocerse,

a la que los espejos no retratan.

miércoles, 3 de agosto de 2022

La cara B

Tras las noches insomnes,

las auroras,

por mucho que se empeñen en mostrarse auspiciosas,

al corazón anémico,

le anuncian otro día de horas soporíferas,

en el que seguir sintiéndose vacío y carenciado

y a la vez tan ahíto

de náusea existencial.


Si consiguiera

llegar a vomitarme,

para expulsar así

toda la indiferencia que ha medrado,

en esta especie de agujero oscuro

que hoy por hoy me habita.


Llegamos a ser luz

a expensas de las chispas que a nuestro pedernal

le sacan los pesares .


Me quiero deslumbrante, cegadora,

preñada de aflicciones

de aquellas que le obligan a la entraña

a ser un hervidero de amarguras

y rabias redentoras.


Conque, adelante,vida,

aquí tienes mis tripas expectantes,

empléate en ellas con todo tu talento.


Oblígame a sentir,

aunque a ratos me duela.


No me importa sufrir, acepto que eso es

el canon de vivir...


La cara B de amar a viva piel.


 Sin anestesia.

domingo, 31 de julio de 2022

Ambiciones



Yo soñé estar ahí, dónde parece

que puedes alcanzar cualquier lucero

con alargar la mano y su hechicero

y mágico fulgor te pertenece.


Con la ilusión pueril, que te embravece,

me propuse comerme el mundo entero,

sin pensar que se muestra traicionero

y solo frutos ácidos te ofrece.


Hoy,  a base de darme coscorrones

contra la realidad, ya he aprendido

dónde debo poner mis ambiciones.


En cosechar efectos, que a la vida

revistan de valor y den sentido.

Y en vivir para estar agradecida.

lunes, 25 de julio de 2022

Desmejorá (El amor en los tiempos del covid)





 Bueno, otra versión... que cada uno lo ve cómo puede, oye...


Tío

no me fío,

quién sabe , cacho guarro , dónde has estao metío,

darse un beso contigo es mu comprometío,

es como morrearse

con media ciudá.


Que ando vacuná

y contagíá,

por mucho que me pase todo el tiempo encerrá,

si voy de tos en tos,

!cagüentó!,

cómo voy a besarte estando acatarrá.


Tío,

resumío,

te pasas media vida en los bares metío

y con tanto cariño que al virus le has cogío

cada cepa que sale

te traes pa acá.


Que ando vacuná

contagía,

y ya son cuatro veces, estoy mu cabreá.

Yo voy de tos en tos,

!cagüentó!,

y tú ahí, asintomático, feliz, como si ná.


Que ando vacuná,

contagía,

no estoy para achuchones , que ando desmejorá

Yo voy de tos en tos,

!cagüentó!,

vete a tomar... el aire, que te bese tú mamá.


lunes, 18 de julio de 2022

Una fuente en el patio


 

Una fuente en un patio,

ese murmullo,

puro sosiego líquido,

es el sonido plácido que siempre me acompaña

en mis evocaciones.


Una fuente en un patio,

el suave arrullo

de un latir maternal hecho cadencia,

oyéndome crecer mientras,  solícita,

me susurraba nanas al oído.


El júbilo  del agua al derramarse

con prodigalidad sobre la piedra,

placer para los pájaros, que guarda

sus trinos a recaudo,

que me enseñó a cantar,

que me enseñó a reír y a regalarle

al mundo,

arista agraz,

una sonrisa.


Esa fuente del patio,

ese discreto

susurro que guardaba hasta del aire

mis secretos más íntimos, velando

con celo mis suspiros.


El burbujeo

que, cómplice, apagaba los tórridos rumores

de unos primeros besos incendiados

de amor y vehemencia.


Una fuente en el patio,

tan desnuda

ante tanta intemperie...


Que ya sabe

de la fragilidad,

de lo perecederos de pueden ser sus gozos,

ahogados en las fauces

de todos los diluvios del invierno.


Una fuente en el patio

que hoy llora conmigo.

jueves, 30 de junio de 2022

Al trasluz

Porqués y cómos,

dudas , que ponen

peso en el alma,

viejos tabúes

bien remachados al adeene,

que son un lastre del raciocinio,

miedos sin nombre...


Cada vez cuesta más sobrellevar

esta pesada cruz de pretender

llegar a conocerse.


Porque el tiempo se acaba,

pero nunca terminan las preguntas

sobre tu estrafalaria condición

de barro sensitivo.


Y mira que lo intentas...


Volverte del revés

y que macere

el Sol tus entretelas más ocultas

y evapore su esencia

y aun así

seguir sintiendo que te queda sombra

de ti que descubrir.


Y ¿cómo sanear

esa casa interior, deshabitada

de inocencia,

que acopia

tanta fragilidad,

tanto secreto

en todos sus rincones?


Poco a poco,

al ritmo estacional e inexorable

que marchita mi piel,

sin pausa,

lo percibo,

mi castillo interior se va desmoronando.


Sobre el polvo

escribo mis patéticos poemas

sobre la rendición al polvo omnipresente

que presiento.


Confío

en que ellos consigan remoler mis reservas,

violentar a placer mi intimidad

y mostrar al trasluz

su verdad al desnudo.


Esa que a duras penas

sobrevive,

temblando,

atrincherada

en las zonas oscuras de mí misma.

 

sábado, 25 de junio de 2022

Evocación sonora (Algo que celebrar)


 

Rebusco

algo que rescatar de entre las ruinas

de esplendores pasados

que merezca el esfuerzo de componer un canto

con el que celebrar

que aún amanece.


Los días que se fueron

dejaron tras de sí tanto destrozo

dentro del corazón

y tanta miel

añeja,

resabiando

y forzando a que intenten

esbozar un atisbo de sonrisa,

apenas mueca triste ,

los agrietados labios...


Los recuerdos más dulces

se transforman en grumos de nostalgia

cuando es igual la luz

- sopor deslavazado-

en cualquier estación

y es una gravosa presencia sobre el aire

el cortejo de ausencias.


Febrilmente rebusco

algo que celebrar,

pero tan solo

encuentro en el baúl de la memoria

gozos rancios

felicidad marchita,

flores que entre los dedos

se deshacen,

polvo del que se nutren

suspiros y desgana.


Por suerte todavía

resuena en mis adentros

la nota que acompaña, tenaz a mis latidos

desde que me conozco.


El germen de la música que canta

por que sí,

por el gusto

sencillo de cantar.


Que hace que la sangre

vuelva a correr caliente por tus venas

como en aquellas noches de verano

de perseidas, cigarras

y carne florecida en plenitud.


Evocación sonora

de toda la pasión y la hermosura

con los que un día el cielo te bendijo.


Sanadora evasión,

que si no te devuelve intacta la alegría,

consigue hacer al menos

algo más llevadera la tristeza.

Trampas al solitario (As en la manga)



No sé dónde mirar, no es muy seguro

echar la vista atrás, solo despojos

se ven en el camino, y el futuro

lo vislumbro  un  rodar  por  los  rastrojos.


Cuando a tu alrededor triunfa lo oscuro,

no es una insensatez cerrar los ojos

y elevar tras los párpados un muro

lleno de coloridos trampantojos.


Porque la vida sigue, indiferente

a tu angustia, avanzando diente a diente

y no hay quien se libere de su rueda.


El don de regresar a la alegría

a base de ceguera y fantasía

es el as en la manga que nos queda.

 

sábado, 18 de junio de 2022

Gozosa música


 

Hoy todo alrededor se ha vuelto ruido.

¿Quién hallará, en medio de este cisma

de estertores, el rastro de un melisma

que le otorgue a su vida algún sentido?


Babel que nos aliena y ensimisma,

reniego de este mundo enloquecido,

y elijo disponer mi atento oído

a escuchar los adentros de mí misma.


Cada día que pasa me aquerencio

más y más a la plácida costumbre

de oírme palpitar en el silencio.


Cuando mi corazón se queda en calma

es cuando siento crepitar la lumbre

de la gozosa música del alma.

sábado, 11 de junio de 2022

Canto rodado


 

No nací mineral y desconfío

de que mi carne aguante otra embestida

de la existencia, a golpe y  cortafrío,

por mucho que la tenga encallecida


Si al menos me quedase detenida,

piedra incrustada en piedra, sin que el río

turbulento y voluble de la vida

me siguiese arrastrando a su albedrío...


Pero me toca ser ese rodado

canto fluvial, sufriendo el pulimento

que le brinda cantando la corriente.


Vigor que acabará  domesticado,

convertido en guijarro somnoliento

brillando bajo el agua transparente.


viernes, 10 de junio de 2022

Larga despedida


Debe ser que no está en nuestro adene...

no se puede decir que nadie sea

experto en despedidas


Será porque nos duele demasiado

tener que renunciar

a todos los apegos

y elegimos

abrazar la ignorancia,


Cuántas veces veces

nos hemos despedido sin saberlo...


Esa última vez

que pisaremos con los pies descalzos

sobre la arena húmeda,

que oleremos el mar,

que sentiremos

como la sal inunda nuestros poros

y una esperanza hecha

de espuma inconsistente

desborda el corazón.


Esa última noche

que veremos la Luna junto a alguien

que nos es fatalmente imprescindible,

esa última herida que consiente

el alma encallecida

que le cause una ausencia...


Y luego esta este absurdo

e interminable adiós.


Apenas tiene nada

el mundo que ofrecernos,

poco más que otro sorbo,

algo escaso de aire,

y , sin embargo,

alargamos el rito hasta un punto imposible

que lo hace patético.


No se puede decir que yo haya sido

experta en despedidas,

pero espero aprender a descubrir

cuándo debo callar prudentemente.


Que mi existencia llega a su cuarto menguante

y alejarme sin ruido.


Sabiendo que la vida y su tragicomedia 

seguirán adelante, con gesto indiferente,

 a vueltas con su farsa,

ensoñación

 de belleza y delirio.


 A pesar de que caiga

para mí el telón.


Definitivamente.

 

martes, 7 de junio de 2022

Cordón umbilical


 

Ha sido todo siempre

un irse acomodando.


Apurar los minúsculos

resquicios de la vida

por los que se colaban a tus espacios íntimos

esos rayos de Sol

capaces de animarla

y aprovechar las largas tardes de lluvia y tedio

para tejer saudades.


Ahora lo que toca

es adaptarse a la necesidad

de gestionar lo escaso,

a aceptarte viviendo con los ojos escépticos

y la piel agostada

mientras dentro de ti,

a tu pesar,

cultivas la narcótica semilla

del desapego.


Es fácil,

se trata solamente

de entrecerrar los párpados

y borrar los paisajes,

ideas, sensaciones y recuerdos

que anidan en su envés

como quien funde en negro el fotograma

final de una película...


Solo queda esa hilacha,

tenaz,

que constituye

una especie de insólita atadura,

como un cordón umbilical inverso.


Con qué fuerza me une

a la luz...


Cómo cuesta

cortar esta invisible, sedosa y acerada

hebra fundamental de los afectos.



lunes, 6 de junio de 2022

Enamoramiento


 

Ahora,

en esta edad,

en que según los cánones no escritos

uno ya debería estar de vuelta

de cualquier arrebato de emoción,

el fin he descubierto

lo que es enamorarse.


Sentir la bocanada

de fuego en el estómago

y como se te eriza

la piel

y se te instala

en el alma el deseo

de apresar el instante.


De lograr hacer tuya para siempre

esa pequeña joya que refulge

delante de tus ojos,

la diminuta flor cubierta de rocío,

que al tiritar presagia

su brevedad e inspira

tu devoción hambrienta por lo frágil.


La vida y su belleza,

eso es lo verdaderamente apasionante.