martes, 5 de noviembre de 2019

Lo deleble


Miro mis pies.

Sonrío.

No son precisamente los pies de Cenicienta...

Pero da igual,
tampoco
existe ningún príncipe,
ni recuerdo si tuve algún hada madrina.

Ni fabrican zapatos de cristal
de la talla cuarenta

Miro mis pies ,
me sirven
para lo justo,
andan
por caminos sin norte ,
al ritmo de la inercia y dejan tras de sí
un rastro florecido de pasión por la vida,
vertiéndose en palabras,
huellas sanguinolentas
que se saben delebles.

Así es mejor ,
la lluvia
llegará a diluirlas.

¿ Quién precisa perderse
persiguiendo el aroma de un puñado de versos ?

Cosechando cansancios
tras los pasos de nadie.









Pura espina que late


No es decepción, no es rabia...
no es melancolía,
no es nostalgia, congoja
ni desesperación...

Es saber que jamás ,
a pesar de pesares,
dejaré de quererte
y sospechar que nunca ,
aunque yo nada hice por merecer tu olvido,
he de volver a verte.

Tendría que inventar una palabra nueva
que pudiera expresar
toda la intensidad del torbellino.
de sentires que siento

No sé cómo llamar
a esta rosa de pétalos oscuros,
hecha de devoción y sangre coagulada,
que diariamente aflora sin desmayo
el centro del pecho .

Pura espina que late
que pervive y se nutre
de un amor infinito.

A  la que va agostando
la tristeza perenne.


sábado, 26 de octubre de 2019

Los pájaros del alba


Es una bendición esta quietud
que regala la noche.

Me acurruco,
me arropo
con el manto de tibia oscuridad,
silente y tersa, de la madrugada.

Me escondo entre sus pliegues
por ver si así no logran
hallarme mis fantasmas.

Esos que casi siempre consiguen transportarme
al tiempo de los cuentos leídos en penumbra,
entre el olor a espliego
de las sábanas blancas.

Hilachas de la niebla del pasado,
que a menudo me ponen un nudo en el estómago
y en los ojos un brillo de nostalgia.

Solo quiero dejar de batallar
tan a cara de perro con la vida,
guardar un rato penas y cansancios
debajo de la almohada.

Solo quiero dormirme
y no soñar con nada.

Despertarme
con el toque primero de diana de la luz
fresca y con la sonrisa
recién almidonada.

Dispuesta a la sorpresa.

Quien sabe si mañana llegará
la rosa carmesí
que hace mil y un siglos que esperabas.

Por más que en pecho tiemble,
porque no encuentra ya rodal dónde poner
tanta espina afilada.

Quién sabe si es verdad
que todavía existe algún futuro.

Qué secreta razón
tienen aún para seguir cantando
los pájaros del alba






martes, 22 de octubre de 2019

Lo insaciable



Nunca la saciedad,
nunca la grata
plenitud de sentir de que a este día
que está por acabar
hemos sido capaces de arrancarle
sus arpegios más lúdicos,
sus destellos más tersos
y más resplandecientes,
su risa más vibrante.

Siempre toca dudar
en esa hora en que la luz claudica
si su ubre de miel
se ha exprimido bastante.

No basta con beberse
sorbo a sorbo
el agua dulce y virgen
de todos los glaciales,
para saciar la sed que no vive en lo labios,
ni se calman las ansias de comerse este mundo ,
con todas sus miserias
y todos sus prodigios,
por devorar sus panes .

Cuánto más saboreas
su placer, sazonado
de dolor infinito,
más te crecen las ganas.

Nunca es suficiente
el favor que te hace
cuando te presta el aire y se aviene a la prórroga
-así sea el próximo segundo-
del gozo inenarrable de seguir respirando .

Porque el tiempo consigue
hacer que se acreciente tu deseo
y su incapacidad para saciarlo.

Y en el último instante
sé que aún quedará , palpitando en  mi boca
tanta hambre de vida.

lunes, 21 de octubre de 2019

Apego


No tengo un verbo claro que deslumbre,
ni palabras de almíbar y ambrosía,
ignoro a qué se debe tu costumbre
de seguirme los pasos noche y día.

Será que un corazón hecho de herrumbre,
que destila a placer melancolía
y se niega a aceptarse en su derrumbe,
es lo que más te atrae, Poesía.

O acaso es que sucede a viceversa
y soy yo la que busca de tu apego,
pues sin tu magia ¿ En qué ilusión recalo?

Olvido junto a ti mi suerte adversa,
que  encuentro en tu regazo mi sosiego
y es tu cadencia mi mejor regalo.

Sangría ( XLVI)


Es todo un escenario del quebranto
tener que soportar día tras días
la soledad de dos en compañía
compartiendo grisura y desencanto.

Pensé que mi ración de pena y llanto
había ya agotado y que tenía,
a base de sufrir tanta agonía,
el corazón tapiado a cal y canto

Creí estar curada del espanto
y me sorprende el que todavía
algunos gestos me lastimen tanto.

No hay coraza, se ve, ni hecha de amianto,
para blindarse contra la sangría
de un desamor, camino al camposanto.









Un aleteo triste ( XLVII)



Siempre estas ganas de salir corriendo,
de huir de la diabólica rutina
del silencio y la espina
en la que hace ya tanto me vengo consumiendo.

Siempre la voluntad que predomina
de continuar cumpliendo
con tu papel estúpido , sonriendo
mientras sin ruido mascas la obviedad de tu ruina

Un aleteo triste,
rumor a libertad en cielos irreales,
es todo el desahogo que el cuerpo se consiente.

Si el corazón resiste
y late , aun malviviendo, trabado entre zarzales,
pues qué va a hacer el alma, tan mística y prudente .





martes, 15 de octubre de 2019

Contracorriente


Son muchos años ya , y estoy cansada
de vegetar al pairo de los otros,
sin que nunca florezca algún nosotros
que no traiga su espina aparejada.

De seguir mansamente a la manada
de lo convencional y los “vosotros”,
a los que domestico tantos potros
pujantes de mi sangre desbocada.

Conque voy a soltarme la melena,
voy a dejar de ser la niña buena
que , con tal de agradar, calla y asiente 

Lo que importa soy yo,ya no persigo
más que vivir en paz, me, mí conmigo
aunque toque nadar contracorriente.

domingo, 6 de octubre de 2019

Invisibles dedos





Los reflejos dorados
de la luz de la tarde
a ratos nos confunden y no nos dejan ver
lo que bajo el espléndido espejismo
crepuscular se esconde.

Cómo a nuestras espaldas,
acechante y letal , la sombra crece.

Es esta una estación de la perplejidad
y del desasosiego.

Esa en la que por fin
contemplas con los ojos como platos
el mundo alrededor,
descubriéndolo ajeno, tan triste,
tan distante
de aquello que una vez
pensaste que sería.

Y no tienes a quién echar la culpa
de su esterilidad
sino a ti, por no ver
las mil y una señales que la vida
te puso en el camino.

Veredas que discurren
bajo cielos de amianto,
empedradas de verbos que golpean
igual que pedernales ,
riberas donde duermen
bajo un tapiz de pétalos marchitos
las sonrisas forzadas
y los besos de nadie.

Ahora ya no es tiempo
de pedirle al paisaje demasiados milagros .

Ahora lo que toca
es disfrutar apasionadamente
el último espectáculo de ese Sol que agoniza .

Y hasta fingir que a ti
heredero forzoso de la estirpe del barro,
nacido sin futuro,
la impostada tragedia repetida
de su estertor dramático y sus resurrecciones
todavía te impacta y te conmueve.

Y acaso abandonarte
a degustar despacio el placer agridulce
del roce voluptuoso que en el alma despiertan
los invisibles dedos de la melancolía

martes, 24 de septiembre de 2019

10N


Si dios no pone remedio
toca volver a las urnas,
aun con caras taciturnas
y bostezando de tedio



España de mis amores
¿Cuál nuestro pecado ha sido
para habernos merecido
tal tropa, los electores
Ay, Jesús ,” qué buen criado
si tuviese buen señor”,
diría el Campeador
si hubiese resucitado.

Después de tanto dictado
soñábamos con votar,
pero nos vamos a hartar ,
hasta añorar el pasado.

Porque entre Pedro el hermoso
y Pablo el iluminado
se ve el país abocado
a un absurdo bochornoso.

Repetir las elecciones
no es de recibo , nosotros
votamos ya, unos y otros
según nuestras opiniones.

Y no nos equivocamos,
les dijimos claramente
que lo que quiere la gente
es que gobiernen mezclados.

Lo sabía hasta el más lerdo
debieron sentarse a hablar,
ceder ambos, negociar
hasta llegar a un acuerdo.

Que con tanto hacer teatro
no arregla esto ni Dios,
por más que votemos dos,
tres veces, incluso cuatro...


Porque si es que sale igual
qué harán , volver a lo mismo
decir que hemos hecho mal...


O es que volver a votar
nos harán-Cristo nos valga -
hasta que ellos les salga
como pretender , ganar.


aquí, con cara de idiota
mirando cómo regresa
el día de la marmota.

Sueño de otoño


Cree la hoja
mientras cae hacia el suelo
que vuela libre.

Sueños de otoño,
que entre neblina y barro
siempre despiertan.


Dorados senderos


Pasos que llevan
por dorados senderos ,
rumbo al otoño

Pisa despacio ,
que bajo la hojarasca
los hongos duermen.

Difícil equilibrio


Procuro cultivar ,
ahorrando en aspavientos,
la virtud capital de la templanza.

Comer lo justo,
no dormir demasiado
y no soñar despierta.

No esperar en exceso

No sufrir más allá de lo preciso,
ni mucho más de lo que puede un alma.

Y me esfuerzo a la vez
por no volverme piedra.

Conmoverme hasta el llanto
con un niño que llora,
reír cuando la brisa
me acaricia el oído,
temblar cuando la hoja
se estremece y tirita en la rama desnuda,
cantar si trina un pájaro.

Lo difícil resulta
lograr el equilibrio

Seguir aquí ,de pie
y disfrutando
del susurro discreto del rio de la vida.

Fingiendo que no hay nada que consiga turbarte ,
que te olvidas incluso
de que la vida pasa.







miércoles, 18 de septiembre de 2019

Sueños


Oscura está la noche y afiladas
son las garras del miedo que trasuda
a través y de las sombras y su muda
advertencia de ruinas anunciadas.

Lentas pasan las horas ,entregadas
a examinar con saña la desnuda
realidad y a cimentar la duda
de si es que existirán más madrugadas.

Solo quieres dormir , el extraviarte
por el sueño y sus piélagos de olvido
siempre consigue el alma serenarte.

O aún mejor, confiado abandonarte
a soñar con aquellos que se han ido
y nunca más tener que despertarte.


martes, 17 de septiembre de 2019

Piedra


Yo no quiero pensar ,a nada aboca
rumiar eternamente las cuestiones
para las que no existen soluciones
y las mentes más sólidas trastoca.

Ya no quiero sentir,nos descoloca
el remolino de las emociones
y al más compacto de los corazones
el ritmo del latido le desboca.

Solo quiero vivir, sencillamente,
integrarme  en el río de la vida
que fluye sabe Dios hacia qué mares.

Ser la piedra que goza la corriente
en la que va quedando remolida
ajena a más congojas y pesares.


viernes, 13 de septiembre de 2019

Parchís


Verdes fueron las horas encantadas
de un espléndido Abril , que discurría
por la senda feraz de la alegría
bajo un cielo de nubes sonrosadas.

Amarillo el trigal, mar que mecía
 suavemente  amapolas coloradas,
danzando, locamente enamoradas
del azul estival del mediodía .

Ahora ya me sobran los colores,
en la estación marcada por la herrumbre
me basta con el gris de mis amores.

Me abrazo y me acomodo a su halo oscuro,
que hará que poco a poco me acostumbre
al negro que me espera en el futuro.