viernes, 18 de febrero de 2022

Limonchelo


 

Me resisto a rumiar melancolía

intentando exprimirles los dulzores

al poso que te queda de alegría

al decantar añejos sinsabores.


Con la visión que da la lejanía,

veo claro que no fueron mejores

tiempos pasados, ni se merecía

llorar a mares cierto mal de amores .


Por más que el aire sea hoy cortante

y la luz un fulgor agonizante,

no todo se reduce a la excelencia


Retarte a destilar un limonchelo

con el medio limón que te da el cielo,

de eso ha ido siempre la existencia.

miércoles, 16 de febrero de 2022

La realidad y el deseo




La realidad es terca.

Se apodera de tus ojos

al asalto y causa enojos

tener que verla de cerca.

Por más que con ella alterca

la ilusión, ese manido

cristal de rosa teñido,

la puta realidad

te enfrenta con tu verdad,

algo que siempre es jodido.


Algo que siempre es jodido

es reconocerte un ser

afanado por poder

tener y huir del olvido.

Y que nunca has conseguido

aproximarte siquiera

a la mágica vidriera

en que con un parpadeo

puedas volver tu deseo

realidad verdadera.


Realidad verdadera...

¿ Alguien sabe lo que es?

¿ Será cierto lo que ves

con tu miopía severa?

Al ir buscando tres pies

y  un par de colas  al gato,

un bonito autorretrato

haces, que destapará

al ser humano que va

huyendo de lo mediato.


Huyendo de lo mediato

a ningún lado se llega

y al final desasosiega

ejercicio tan ingrato.

Lo admites tras el rebato,

si es motivo de ansiedad

anhelar, es necedad...

Y abandonas cualquier sueño,

abrazando el triste empeño

de amar tu realidad.


sábado, 12 de febrero de 2022

Balance


Quiero creer y creo que no habrá sido en vano

todo tiempo invertido en mi peregrinaje

por el mundo, abonando en sudor el peaje,

y de nada deberle a la vida me ufano.


Puedo decir y digo que nada de lo humano

me ha resultado ajeno, que tras el personaje

que al que más y al que menos nos sirve de blindaje

he intentado ver siempre al hombre y al hermano.


Si compartí mi sal, mi pan y mi camisa

o si ofrecí mi techo para engañar al frío,

fue actuando en justicia, no obra meritoria .


Por las veces que abierta ofrecí mi sonrisa

para alegrar al triste, creo, ruego y confío

que haya quien, sonriendo, me guarde en su memoria.

jueves, 10 de febrero de 2022

Desorientación


 

Regresar ,

hoy te asalta ese impulso, regresar...


Seguir peregrinando

en pos de un horizonte que te huye

no resulta aventura apetecible.


Si pudiera...

darme la vuelta y encaminar mis pasos

hacia aquellos paisajes familiares

de cielos luminosos

y ribazos floridos...


Pero se ha hecho tarde...


Adviertes cómo el tiempo

castiga con idéntica inclemencia

a todo lo que existe,

los cielos se oscurecen,

las flores se deshojan

y los muros se hunden .


En la desesperanza y en el desencanto

se asientan los pilares

de tu mayor derrota.


Se apodera

de tu espacio vital el desconcierto,

hasta que en él arraiga la semilla

perturbadora de la incertidumbre

y el corazón te pide regresar.


Pero no existe un mapa

que te lleve derecha hacia aquel Sur

que era tu utopía

ni tienes una brújula

ni hay Estrella Polar

y hasta dudas incluso de que aún permanezca

en su lugar el Norte .


Regresar..., pero ¿cómo?



Regresar …, pero ¿ a dónde?

Código de barras

Negro e impar. Ni sueñes que el destino

guarde en su manga para ti otra bola,

aquí el que gana siempre es el casino,

sea con trampas o por carambola.


Dan ganas de correr, pero presiento

que nunca lograría poner millas

con la fatalidad, pues su talento

es adherirse a nuestras zapatillas.


Ved esa mosca, que quedó atrapada

en una tela a cuya dueña acecha

el pájaro que salta en la enramada

al que un chiquillo apunta con su flecha.


Todo lo vivo traae ya la fecha

de su caducidad estampillada.

lunes, 7 de febrero de 2022

Before the storm




Ya pasó

el tiempo del relámpago

y su cortejo de revelaciones.


Hoy, que sé lo que duele

la lucidez,

procuro

interponer los párpados

y aplicar la razón,

no quedar atrapada en la perplejidad

de los deslumbramientos,

esa adicción extraña

que acaba por volvernos seres mucho más tristes,

sumidos más y más en las tinieblas.


Los truenos,

si los hay,

no llegan hasta aquí,

alguna regalía tenía que tener

padecer de sordera.


Es esta calma sólida ,

envuelta de un silencio artificioso

que no consigue ahogar ciertos presagios,

lo que me desconcierta.


Están ahí,

lo sé,

están ahí,

gestándose

bajo la superficie de estas horas

falsamente domésticas.


Como los tiburones,

sensitivos

al olor de los miedos

y acechantes

de los mínimos gestos de los náufragos,

nos siguen las tormentas.

Búnker





Lo sientes en tu piel,

un calofrío,

aviso de catástrofe inminente


Cuando en el mismo aire

se gesta una emboscada,

no existe una manera de escapar

ni hay tampoco

búnker dónde esconderse.


Hasta la luz

enseña hoy sus garras afiladas

y muestra esa verdad

que te hiere los ojos.


La intemperie

existencial más bárbara se impone

como modo de vida.


Y tu osamenta

no resiste otro invierno


El mundo es un lugar inhabitable

en el que impera la ley del egoísmo

y tu nido una trampa

de soledad.


No espero

ni pido ya a los cielos un milagro.


Solo unos brazos tibios

dónde engañar el miedo.


viernes, 4 de febrero de 2022

Alienaciones



Me refugio en lo idílico, de raso

azul celeste pinto el gris que aploma

el horizonte y visto de paloma

al halcón montaraz si llega el caso.


Fuerzo destellos en mi vida roma

hasta que arde, veo siempre el vaso

casi colmado aunque luzca escaso

e incluso a la huesuda tomo a broma.


Si mi realidad no la depuro

tras un cristal rosado, es lo seguro

que habrá de ser motivo de incomodo.


Ayuda a transitar las estaciones

el ir coleccionando alienaciones.

La ceguera es un don, después de todo.

miércoles, 2 de febrero de 2022

La hora de la verdad


 

Ser feliz por decreto no me mola.

¿ Quién dicta que por mucho que la vida

a diario me putee sin medida

debo decir ! Qué guay! y hacer la ola?


Danzar alegre como perinola

no me apetece cuando estoy jodida,

aunque al mostrarme cariacontecida

sé que me arriesgo a quedarme sola.


Pues si eso ocurre, no me solivianto

hace ya mucho lo aprendí, cualquiera

está dispuesto para ir de bares.


Pero a la hora de enjugarte el llanto,

solo si una amistad es verdadera

pone su hombro y oye tus pesares.


martes, 1 de febrero de 2022

Cantando bajo el diluvio


Nadie sabe que existo. Ni siquiera

la paloma torcaz, que su alimento

de mi mano comió y hoy, volandera,

le muestra al aire su agradecimiento.


Las nomeolvides de la primavera

no florecen por mí, ni sopla un viento

propicio a que flamee la bandera

de mi sonrisa sin  comedimiento.


Qué venganza salobre,

aguasal sobre tierra maltratada,

es tentación de hacerse hoy mi llanto.


Pero por más que sobre

razón para lloverme, que anegada

muera la indiferencia ante mi canto.

Mala compañía


 

Esta también soy yo, la que persigo

por las aristas de la madrugada

fantasmas del ayer y hasta consigo

no salir totalmente ensangrentada.


La que busca en el fondo de su ombligo

cada pelusa que quedó olvidada

en tiempo de los godos y me obligo

a escribirle una oda entusiasmada.


La que sabe que tiene su enemigo

mayor dentro de sí y resignada

acepta ser el juez, el fiel testigo

y el reo de su error cada jornada.


La que debe vivir, me, mí conmigo,

siempre sola y tan mal acompañada.

Espejismo


 


Ni siquiera  confíes 

en lo que ven tus ojos.


Fragilidad,

impronta

de lo inefable que impone su presencia

en la estación del aire transparente.


Terneza que se clava

como astilla de vidrio en tu pupila.


Te duele ver la hierba

 a punto de quebrarse por  el peso

del caracol.


Descubre la verdad

el discurrir del tiempo, esa endeblez 

fue solo un espejismo.


Anida resiliencia

en cada humilde brizna que resiste

el sepulcral abrazo de la escarcha.

Insomnio


Pobres locos insomnes

los que tratan de huir de su pasado.


En tu peregrinar por los suburbios

del subconsciente en los tiempos muertos,

son sombra de tu sombra tus ausencias.


Los reflejos dorados

del recuerdo se vuelven más hermosos

cuanta más desventura en la añoranza

de su imagen ardiente nos prometen


Vano ejercicio de posibilismo

bucear en los pozos de hondura de la noche,

en busca de un fulgor al que exprimirle

alguna claridad que nos oriente.


Allí, donde a deshora abrazan su destino

las estrellas suicidas,

solo puedes hallar astillas lacerantes

de algún sueño estrellado.


Que nadie se lamente si el alba lo sorprende

con los ojos llorosos y el corazón reseco.


Con las manos vacías

y al alma ensangrentada.

miércoles, 26 de enero de 2022

El rastro de la luz


 

Acumular cansancios

es la norma en la vida.

¿Quién dirá que ha tenido

un camino de rosas

sin una sola espina aparejada?


O al menos que logró

saber a dónde iba...


A tientas,

siempre a tientas,

navegamos

buscando algún atisbo de verdad,

lanzando globos sonda,

interrogante tras interrogante,

en el mar infinito de las dudas.


Lo que más cuesta es

asumir tu derrota,

la certeza

de que el ojo del lúcido persigue inútilmente

el rastro de la luz

y solo la adivina

a través de la llaga que le causa

atisbar entre sombras.


Luego llega la sal sobre la herida.


Admitir que jamás habrás respuestas.


Lo que es insufrible

es tener que seguir sobreviviendo

a tu fe

y a tus ganas

de desafiar a un cielo imperturbable

ametrallándolo con tus imprecaciones.


Congeladas

perecen en tu lengua las preguntas,


Un paso más allá,

si aún te queda aliento,

está ese lugar en el que algunos cuentan

que ocurren los milagros.


Que amanezca algún día

y sientas que no importe si eres o si existes

porque ha salido el Sol

y brilla para ti.


Y todavía aflore,

armisticio en tus labios, la sonrisa.

martes, 25 de enero de 2022

Gato doméstico


 

Sin zozobra, enroscado

como un gato doméstico

en su espacio seguro de confort,

alienado,

dormita.


Un destello fugaz

despierta su interés.


Se despereza,

observa distraído

la opalina hebra que sobre la pared

ha ido devanando

el caracol.


Quizás

valga la pena

dedicarle un instante a las lucubraciones

sobre el significado cabalístico

del fulgor .


Pero avanza

la frontera de sombras

que marcan en las tapias los crepúsculos

y enmudecen las insinuaciones.


Le toca al pensamiento

volver a aletargarse.


Y aceptar que la luz

es una circunstancia que, en su intento

de imponerse como una obligación,

resulta casi incómoda...


Que sumida en un reino de tinieblas

encuentra paz la mente.


.

miércoles, 19 de enero de 2022

Góspels



Los posos del café

únicamente son unos residuos mudos,

además de inocentes.


¿ De qué nos sirve el vivir alerta

y acechando señales?


El derramar la sal no anuncia ruina

ni atrae las desgracias

el graznido del cuervo.


Desde antes

que los ojos se abran a la luz,

la suerte ya está echada.


Además, que lo cierto

es que en realidad

no tememos la muerte,

lo que nos amedrenta es el dolor


Y lo que nos espanta es el olvido.


Conocer que seremos solamente

unas cenizas tristes, entregadas

al albur de la brisa.


Y, con algo de suerte,

un puñado de anécdotas.


Trazos a vuela pluma en la memoria

de otros infelices, condenados

a ir desvaneciéndose sobre el trasluz del tiempo.


Para todos nosotros,

porque un día nacimos ya estando desahuciados

son los góspels que entonan los árboles y el viento.


De escarmentados



Vivo para encarnar la ambivalencia.

Corre fuego en  mi sangre y vuelve urgente

que mi piel se convierta en la turgente

imagen de pasión y  vehemencia.


Y a la vez soy la pura quintaesencia

y  sobria exaltación de lo prudente,

sello sobre mis labios , incongruente

llave que cierra mi circunferencia.


Como la carne es débil, los oídos

me tapio y no escucho lo que pide

gritando el corazón arrebatado


Los viejos desamores conocidos

consiguen que el espíritu no olvide

lo mucho que salió ya escarmentado.

Bajel de humo



Qué densidad transpiran los silencios

de  la tarde invernal en que dormito,

perdiéndome en ensueños neblinosos

evocación de antiguas primaveras.


Regresan a llenar cada oquedad

del pecho en estas horas solitarias

los recuerdos de un tiempo en el que aún

incendiaban el aire los aromas .


Hoy  ya conozco el  perfume  acre

a pétalo marchito, cómo apesta

la fe bajo una pátina de herrumbre,

y sé que Enero puede ser perenne...


Por eso he de aferrarme, como un náufrago

a su oración, a mi bajel de humo .

 

martes, 18 de enero de 2022

Bocanada de humo


 

Lo noto,

día a día,

me desmaterializo.


Dejo de estar sujeta a lo concreto,

de ser una entidad reconocible

con forma y nitidez en la consciencia

de los otros.


Yo misma

dudo  si alguna vez habré sido algo más 

que una bocanada

de humo,

dibujando sobre el aire

caprichos sensitivos

que enredados y absortos en su propia emoción

se van difuminando.


Y luego están los vientos de la vida,

prodigio de eficiencia.


A base de mecerme e irme diluyendo,

hoy casi han conseguido hacerme evanescente.


Apenas melodía imperceptible

habitando el silencio,

buscadme en el envés de los suspiros

de seda de la brisa.


O en las zarzas que pueblan las veredas


Soy el rastro de sangre que reluce

en todas sus espinas.

viernes, 14 de enero de 2022

Ejercicio de prestidigitación


                                                         Es extraño,

me miro en los espejos

y a pesar de encajar los sabotajes

que me obsequió la vida,

aún me reconozco


Es ante la presencia

cercana de los otros cuando siento

que soy de vez en vez

un ente que no está bien ubicado,

algo menos real,

mucho más vulnerable.


Me urge encontrar una manera

de zafarme del foco que me abruma

e intento un ejercicio

virtuoso de prestidigitación.


Oculta tras los tules

de mi verdad desnuda

y armada de cinismo,

ser y no ser,

estar y evaporarme.


Dejar pegado al suelo

lo prosaico que el mundo esperaba de mí

y evadirme  sin ruido hacia un espacio

de concreción e intemporalidad,

llevándome la esencia

humana que me inspira.


Poderme declarar sin discusión

un ser pleno, vital, despreocupado

que se siente feliz.


Y durante un instante,

acaso

incluso

libre.