lunes, 21 de marzo de 2016

Consuelo









Busco el consuelo aquí, junto a la grana
claridad vespertina  que, a su antojo,
me dibuja al pastel un trampantojo
cuando sobre el cristal se afiligrana

Su ficticio desmadre no es bastante
y aunque  simule bien que se desboca
vaciándose en color, jamás sofoca
el temblor de su luz agonizante.

Pero habrá que fingir que del castaño
al negro no se llega, ni se siente
el calofrío de lo ineludible.

Vivir es entregarse a cada engaño
de la esperanza ciega que nos miente
y trasmuta el   milagro en lo posible.