lunes, 14 de noviembre de 2016

Triste consuelo



Estoy pensando el ti y la alegría
de recrear tu rostro es el consuelo
que generosamente me da el cielo
con el que atemperar tu lejanía.

Es todo el paraíso que yo anhelo
volver a disfrutar tu compañía
y ante la iniquidad de la ironía
sangrante  de mi suerte  me rebelo

Porque extasiarme en la idolatría
de tu recuerdo amado es terciopelo
para mi corazón y el escalpelo
que tajea a placer el alma mía

Estar pensando en ti es la agonía
con la que cada noche me desvelo.