domingo, 13 de diciembre de 2015

Vergeles en las aceras


Otro exabrupto más de la barbarie.

Otra  vergel de rosas  afligidas
destinadas a ser testigo del lamento
que nace a la deriva  y naufraga entre lágrimas
sobre cualquier acera.

Otro  altar en que acoge la intemperie
 las velas encendidas
y  da luz a oraciones que se elevan
en busca consuelo.

Otra pregunta atónita
que  atruena sobre el aire

Otra acasión perdida 
de buscar las respuestas ,
arañando en la pátina manida de los tópicos,
del por qué del dolor .


Ese dolor inútil
que aliena   , que es idéntico a sí mismo
en lo brutal e injusto.

Siempre igual de inhumana la jauría
de aquellos que no dudan en prestarle 
a la  cruel ignomínia sus manos  y  su alma .

Siempre igual de impactante la inocencia
que pregona la sangre de las víctimas.

Solo cambian los rostros  y los nombres...

La forma de escribirlos
al guardar su memoria sobre la piedra inerte
de fríos mausoleos.

Solo cambian las fechas y los climas

El horror es el mismo.

E idéntico debiera
ser el pesar que a todos nos provoca
 ver esos ramilletes de vidas  cercenadas
junto a cualquier esquina
porque lo piden odio e irracionalidad.


Ver como nos colapsan,
un día... 
y otro día... 
y otro día...,
los vergeles de rosas las aceras.