lunes, 23 de enero de 2017

Distanciamientos ( Isla Poetaria)




A veces necesito distanciarme...

Poner millas por medio
entre mi lucidez y mis naufragios

Huir,
no sé de qué,
a no ser de la náusea de saberme
rehén de las resacas

No sé de quién
acaso, más que nada de mí misma,
de mis contradiccciones,
de mis desvalimientos.

Se hace necesario
escapar de este círculo vicioso
donde la luz deslumbra y nos obliga
a ser seres radiantes .

Es un imperativo
desvivirse en bregar océanos adentro ,
en busca la una tierra de sombras bienhechoras
donde sea posible
tirar todas las máscaras ,
vivir cómo te plazca, sin tener otra urgencia
que escandir los largos minutos de la vida,
como si fuesen versos ,
que escuchar tus latidos desmayados
y luego traducir lo que te cuentan
a ritmo endecasílabo,
edificando en torno a sus acentos
un remanso de paz,
donde la soledad acaba siendo cómplice
y el silencio se vuelve preludio de la música.

Poner rumbo a mi Isla Poetaria.

En sus playas recalan en busca de reposo,
sin dramas y sin ruido,
los pecios que se salvan de todas mis catástrofes

Hay que recomponerlos.
Todo es cuestión de mimo ,de paciencia
y de primor.

De tiempo

Después toca volver

Desde la otra orilla
llegan ecos de voces  tentadoras,
que hablan de lumbre y pan que huele a horno,
de lecho tibio,
de amor en compañía...

Volver , hay que volver
sin más remedio

Cuando ya no supuren
hieles ni resquemor las cicatrices.
Y se instale en la piel la resiliencia

Cuando el olvido sea una palabra
cuyo significado se ha olvidado,
volver , hay que volver...


Yo vuelvo siempre...

Teniendo un poco más la voz de espuma,
de sal, de lejanía...
y de infelicidad,
regresaré hasta el mundo prosaico que me toca .

Cualquier día de estos , en  que al Norte,
caprichos de un  azar indescifrable,
vuelva a rolar el viento.