martes, 5 de mayo de 2015

Don


Nos dieron este don.

No solo ojos
para ver el hechizo que sobre el cielo escancia
el sol cuando se oculta,
no solo oídos
para escuchar la magia de la canción del bosque,
no solo tacto
para intentar que pueda ser consuelo
una piel de otra piel.

No solo voz, no solo la palabra
que nos brinda una nueva y más sutil
manera de tocarnos.

No solo un corazón
que late y marca el ritmo
que cuadra  al pulso, sino que además
 también  sabe sentir .

Y siente cuando toca.

E incluso cuando no...

Ser capaz de atrapar
en la palpitación desajustada
el gesto extemporáneo que perturba la atmósfera,
sin duda es otro modo
de dejarse enredar por la sorpresa.

Y qué loco diría que no tiene su encanto...



*****

Nos dieron este don llamado vida
y ahora nos toca a nosotros echarle
valor
y merecerlo.

Vivir
con la pasión agónica
del suicida que sabe que le exprime al instante
su último deleite.

Vivir,
en la cima del riesgo,
cuando nadie da árnicas y no quedan muletas,
sin red
ni paliativos.


Vivir haciendo un hábito
del ejercicio inútil
de respirar,
que según nos enseña la experiencia
no lleva a ningún sitio , a no ser a entregarle
a la usura del aire , que nos cobra con creces
bien caros los pequeños favores que nos presta ,
poco a poco la suma
gastada de los días.


Vivir aunque en el pecho
ya no queden sollozos
y nos pese el vacío


Vivir ,
aunque nos cueste.

Vivir y disfrutarlo,
por mucho que nos duela.