viernes, 19 de junio de 2015

Amorcillo


Todos te quieren cerca, cualquiera entregaría
su alma al mismo diablo
por sentir en su carne tu venablo,
aun desconfiando de la puntería.

Luego no pidan árnicas, no están en sus cabales,
milagroso es que acierte
un chicuelo que a ciegas se divierte
jugando a emparejar los desiguales

De pálpito en litigio
de pasión en olvido, de fervoroso a infiel
a pulso te has labrado el desprestigio.

Por eso ahora, amor,
a quien aún te canta le endilgan el cartel
de mal poeta, loco y fingidor.