jueves, 29 de octubre de 2015

Lo inútil



Quién le mandó ser suave y sensitiva,
  pagada de ser pétalo...

Espera,
agotando sus últimos recursos,
seca  la boca ,
maltrecha y cuarteada
 la fina piel  
y todas sus  baluartes agrietados,
oír el estertor con que la tierra
grite anunciando el  júbilo

! Agua!

Espera,
pacientemente espera
que suceda el milagro
o en su defecto 
que ocurra el cataclismo
y lo que tenga que pasar, que pase,
cuanto antes mejor,
a poder  ser  llevándola  en  volandas.

Si supiera rezar intentaría
ablandar a plegarias el fulgor diamantino
 que sobre un cielo  en ascuas se derrama ,
o al menos conseguir sacarle la promesa
 de una gota de lluvia 
semejante a una lágrima  fugaz
de  compasión.

Delirios
de desafortunadas  almas calenturientas
propensas a creerse sus películas.

Hasta el más lerdo sabe
que  las nubes de agosto no gastan  sutilezas
y cuando se  derriten  se prodigan
en puro plomo ardiente

Su vida se evapora en un largo suspiro.

Ni el aire se conmueve...

Para qué molestarse
en levantar  el acta  notarial
de que expira  lo inútil

Tampoco es ningún drama.

Fuera del escenario 
la muerte casi siempre es silenciosa.

Ruindad sobre ruindad,
la realidad oculta la miseria,
pues los desheredados suelen ser siempre tristes
y poco fotogénicos.

Y  hoy hasta a los cadáveres
para ser trending topic
se les pide que tengan su  toque de glamour.