lunes, 3 de octubre de 2016

Sueños de otoño



Soñar no cuesta tanto...
solamente
es clausurar los ojos y abismarte
en la fecundidad de tus anhelos.

Sentir cómo conforta
el Sol suave de Octubre ,
cómo van madurando sin premuras
los duraznos tardíos
con qué fervor se ofrece
su carne sazonada sin reserva a tus labios ,
cómo enajena el aire
la fragancia del mosto, que enredada en la brisa
perfuma tus cabellos,
cómo la sangre corre
apasionadamente por tus venas.

Con que impulso abrileño
palpita el corazón.

Creer que todavía
en estas horas plácidas y amables del otoño
la vida imprevisible aún guarda en su manga
algún don que ofrecerte ,
que puedes sonsacarle de su bolsillo exhausto
las últimas migajas
de alegría y sorpresa que le queden
y recordar el gusto
de la felicidad


De sobra lo sabemos,
soñar no cuesta nada.

Lo que se paga en llanto es despertarse