jueves, 15 de junio de 2017

Levitaciones ( Del tormento y del éxtasis)


Levitar ya levito, desde que me conozco

soy amiga del éxtasis, de los pies que despegan


de la prosa del suelo , pues de la arquitectura

de mi cuerpo sin alas reniego por principio.



Presumo que la boca se hizo para usarse,


más allá de la lógica vicisitud del beso,


para decir redondas palabras que se eleven


hasta que alumbren mundos que están por descubrirse.



Después ya nada importa si ocurre lo anunciado,


si su luz nos inunda, si su emoción declara


la guerra a nuestros ojos , huérfanos de fulgores.



Si el tormento es el pago que pide lo fecundo,


muy bienvenido sea, jamás será derrota


para el polvo cegarse y arder tras de la brisa.