martes, 13 de junio de 2017

Asombro


No ha sido una sorpresa,
era sabido
que luchábamos con fuerzas desiguales,
que la contienda estaba
 amañada  y perdida de antemano.

Igual que conocíamos
que mientras nos quedase un suspiro en el cuerpo.
era obligado el presentar batalla.

La vida gana siempre.

Nuestra pequeña y única victoria
consiste en no rendirnos.

En intentar incluso gozar del espectáculo
de sus ardides múltiples
con los que va intentando someternos,
mientras nos quede un rastro
de ilusión en el alma.


Que ahora,
después de pelear con uñas y con dientes
hasta el agotamiento,
desee disponer de tus despojos
para darle a la tierra lo que es suyo,
no es una sorpresa .


Asombro es constatar que las gentiles rosas ,
dueñas de los perfumes con que nos hiere Mayo ,
cuando ya en nuestros labios no se pose
la tentación urgente besarlas,
locas ,absurdas, despistadas ellas,
seguirán floreciendo.


Perturba y sobrecoge la indiferencia al límite.

Es perverso que encienda sus colores
más y mejor ,
medrando
en la depredación de los cadáveres
tanta hermosura candorosa y párvula.