domingo, 18 de marzo de 2018

Tormenta



Hay pájaros oscuros en los ojos
y un fulgor que amedrenta a los relámpagos.

Los silencios atruenas
mi corazón por dentro.

¡Qué perdición de aves agoreras!
La tormenta ,lo anuncian,
se avecina...

Pues dejemos que amaine ,
disipada
en su propio aleteo, viento y sombra,
la inquietud de los pájaros oscuros.

Porque sé que mañana
todo el campo olerá a recién regado
y a las miradas limpias volverán las alondras.

Que otra vez las sonrisas
harán que salga el Sol.