domingo, 15 de abril de 2018

Estas jodidas piernas...




Decidme,
¿cuántos años son precisos
que me quite de encima para poder contarme
aún entre los jóvenes?

Todavía presumo
de que sigo cavando una trinchera
contra la sinrazón y la injusticia
y alzando una muralla que me oculte
a la mirada gris del desencanto.

De que tengo guardada en la recámara
una ilusión indemne
para afrontar los días que pueden describirse
sin más interjecciones .

Dos gritos,
tres sonrisas ,
unos cuantos poemas
y un inagotable cancionero
para capotear sin inmutarme
los múltiples derrotes
de todos los moruecos o los mihuras
que me salgan al paso.

Si fuese por señales,
yo debo de ser joven,
más que nada
por todo lo que siento y me desborda .

Que tengo el corazón como de estreno
y la sangre caliente.

Y me arden las ganas
de comerme el ascético florilegio de espinas
con que te obsequia el mundo,
de hacerme una cobija con mis miedos,
de soñar que se puede
y de volar muy alto.

De no ser
- !Ay, ay, ay.... !-
que luchar a destajo con la vida a mordiscos
me ha dejado sin dientes
al pasar de los años.

Y por todos los daños
que han ido acumulando-!! Ay, ay, ay...!!!-
estas jodidas piernas...