sábado, 2 de mayo de 2026

Solitudes


 

Vivir en soledad tiene su encanto.


Engarzar solitudes, lo confieso,

no es algo que me pese en demasía.


Leer en soledad.


Cantar en soledad


Dormir en soledad

- qué amplio el lecho-


Soñar en soledad plácidamente

y despertarse sola, sin que nadie te vea

con el pelo revuelto.


Luego están esas noches

en que el cuerpo apetece sentir otro calor.


Y esos días eternos de quietud y clausura

masticando silencio entre cuatro paredes

y rumiando añoranzas.


 Ahí es cuando empiezas

a hacerte sin remedio trampas al solitario...


E inventas una voz

que susurra y sosiega,

que te dice al oído palabras que acarician

y sirven de consuelo.


Vivir en soledad tiene su encanto,

si no es algo perenne.


Que no todo son rosas...y, en lance

de enfrentarse a la herida,

llorar en soledad

suma tristeza a la aflicción del duelo.



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