jueves, 28 de mayo de 2015

Motivo


Andar sin ton ni son,
desorientada
hipersensible,
frágil,
desde congoja a angustia
y desde aquí
-que tiro una vez más, porque me toca-
plantarse por las bravas casi al borde
de un abismo de brumas,
no es para nada un juego.

Se diría más bien que se parece
a cierta exaltación absurda e inmoral
de un turbio masoquismo.

No, no soy yo, lo sé,
es esta circunstancia
que me ha tocado en suerte la que me tiene asi,
desmadejada,lábil,
tan perdida
en un espacio gris ,que por momentos
en torno a mi adquiere la apariencia
de un laberinto hostil e inasumible,

Cuando sentir y ser
carecen de sentido
¿quién va a vivir buscando
excusas para darle a su latido anémico
un ilusorio impulso?

Que en el cielo no deben
quedar ya muchas piedras...,
que el granizo, al cabo, se licúa...
que en cualquier momento
empezará a orvallar...

...que en la casilla
aquella en la que dicen
que hasta de noche sale el arco iris
más tarde a más temprano
habremos de caer.

¿Hay quién quiera seguir
apurando las heces del cáliz de amargor
que el día le depara,
sabiendo que mañana habremos de bebernos
cuatro tazas colmadas de lo mismo?

¿Quién quiere continuar
respirando las penas que , calladas,
en el ambiente flotan?

Pero es que tú respiras...
y una tenue
insinuación ondea sobre el aire...

Tu aliento
acaso necesite
del amoroso celo de mi aliento
para no desmayar y doblegarse
a la extenuación que nos imponen
estos tiempos de asfixia.

Ese es un buen motivo.

Solo porque respiras, porque sigues
junto a mí respirando
yo respiro .