domingo, 24 de mayo de 2015

Gatuno



Merodeas sin rumbo por rincones canallas
acechando en los charcos resplandores de Luna
y para conquistarla improvisas rondallas
a maullido pelado, sin vergüenza ninguna


Con esa proverbial obstinación gatuna 
porfías por ser dueño y señor de las vallas
con cuanto gato encuentras, aunque  te cueste alguna
que otra tarascada librar ciertas batallas

Y luego, a cualquier hora- aquí nada ha pasado...!-
vuelves a mi regazo, pidiendo muy mimoso
 que repare a caricias tu cuero lastimado.
y  mi mano te ofrezca un bocado sabroso

Qué bien que te aprovechas de mi debilidad.
Sabes ronronearme con tanta suavidad.....