domingo, 24 de mayo de 2015

Thecnicolores


Anda que no tengo ganas
de ser de una vez mayor
y barnizar de un color
uniforme mis mañanas.
Cubrir con burdas tastanas
de  un gris delicuescente
el colorido esplendente
que es la vida en rebeldía,
imitación sin falsía
de un arco iris viviente.

No ver que la sangre es roja,
y cerúlea la venganza
o como es que la esperanza
por verde se nos deshoja,
que siempre se nos antoja
blanca y limpia la justicia,
amarilla la avaricia
y negra por tradición
la muerte sin discusión
desde que existe noticia.


No ver, no oír..., aceptar
paisajes de acromatismo...
¿ Será que obliga al cinismo
el hecho de madurar?
Yo no me quiero agrisar,
quiero hacerles los honores
a miserias y esplendores
sin tonalidades vagas
Me sobran la fe y llagas
donde buscar los colores.