lunes, 11 de enero de 2016

Isla Natividad


Debe estar hacia el Sur...

Hacia allí van las aves,
que siguen a su instinto y nunca se equivocan,
en cuanto arrecia el frío

De allí vienen
los cálidos arrullos, los rumores
de promesas y aromas.

Es la necesidad,
la náusea ante el salobre mar de la indiferencia,
la que acaba volviendo indispensable
su sólida virtud.

Es mucho más
que una premonición, que la memoria
oscura de lo mítico.
Sé 
que existe un archipiélago  
en que habitan los solos,cada cual en su islote
y el dios hecho palabra en el de todos,
capaces de sentirse vibrando en comunión.

Sé que me debo
a la utopía de seguir  la estela
que en la espuma dejaron  los que me precedieron
y ahogarme si es preciso
hasta dar con la estrella que señala su Norte.

Hoy pongo rumbo a ti,
Isla Natividad.

Tu luz , allá a lo lejos,
no importa en qué mitad de qué negrura,
hacen prometedor el horizonte.