domingo, 16 de octubre de 2016

Pulsión


Seguro que estos verbos
antes que yo los han usado otros,
cincelando palabras y engarzándolas
con precisa cadencia en hermosas imágenes,
en metáforas llenas de misterio
y sensibilidad.
Exprimiendo el aliento que los dioses
le prestan a los hombres y arrancando
el aplauso encendido del Olimpo
con inspirados versos.

Pero cada emoción vital que abruma
mi pecho es solo mía.

Y es a mí a quién le toca retratarla
usando el pincel burdo
de mi lengua, tan torpe, que quisiera
pedir prestados todos sus colores
y su magia a ese beso apasionado
con que el Sol y la lluvia
rubrican su armisticio sobre el cielo.

Ya sé que no me alcanza
la paleta que tengo para hacerle
justicia
a tanto asombro,
a tanto regocijo inesperado,
a tanto amor vibrante...

...a tanta ausencia
a tanto desconsuelo.

Pero no me resigno a la mudez,
si todavía tengo locura suficiente
y una gota de sangre enfebrecida
que escanciar de mis venas
donde mojar mi pluma irreductible .

Por su pulsión escribo sin descanso

Que allí donde no lleguen a contarme
mi arte ni mi oficio,
sé que sobradamente
alcanzará a decirme el sentimiento.