sábado, 26 de noviembre de 2016

Deidad ( así es el lote)


Desde niños sabemos que es un sueño
remedo de la vida. Lo soñado
cuando de lo real se muestra al lado
suele quedar ridículo y pequeño.

Si a una mujer un hombre la proyecta
no engorda, se depila, ronca o suda,
ni escupe, tiene ojeras o estornuda....
Es más que un ángel...La deidad perfecta.

Pero tampoco amasa el pan ni canta
mientras borda su nombre en su camisa,
ni pare, acuna, vela o amamanta.

Ni le presta su abrazo y su consuelo,
ni le incita a volar tras su sonrisa
sabiendo que su fuerza lo ancla al suelo.

Si completa la dote
siendo inquieta, locuaz, terca, insumisa,
tal cuál ha de quererla. Así es el lote.