miércoles, 1 de marzo de 2017

Diálogos de sordos


Yo tengo la costumbre
de andar hablando a solas .

Hasta me hago a veces  la ilusión
de que hablo contigo.

Incluso en ocasiones
-mueve la lengua la soledad añeja-
a un Él indefinible
y muy probablemente sordomudo,
por si acaso me escucha,
lo interpelo.

Un silencio da fe

de la atención que ambos le prestáis
a la futilidad de mis palabras.

De Él espero al menos
que en su décimo día de ociosidad abúlica
por puro aburrimiento,me conteste