miércoles, 10 de mayo de 2017

Venus negra


Nunca sé lo que ves en mí cuando me miras...
La soledad, lo entiendo, es mala consejera
puede hacer que en mi rostro confundas la quimera
de la venus de nácar y espuma a la que aspiras.

Por eso, antes que sea más tarde, te prevengo:
no quieras esculpirme con perfección virtuosa
en mármol duro y frío, a imagen de una diosa
de dulce voz fatídica de mar, que yo no tengo...

Soy una tierra antigua, que hoy es  aventura
si quieres descubrirla, conque no te demores
y cálate bien nítidos , la fe y los anteojos.

Quiero que al fin me veas, tal cual, de carne oscura
y corazón traslúcido  , quizá así te enamores
de la mujer que surge desnuda ante tus ojos.