domingo, 27 de mayo de 2018

Carne de ostracismo



Es vivir sumergido en las tinieblas
más sólidas, 
 creyendo
que el fulgor no se hizo 
para el ojo del mísero y el triste.

Es sentir
una pequeña ráfaga
de luz,
deslumbramiento
que hiere por sorpresa tu pupila .

Y que aun así bendices ,
porque en su brevedad
te llena de alegría, de belleza
y claridad por dentro.

Es presentir
que debes encontrar las palabras que pinten
con primor sus destellos, pues es obligatorio
cantar sus excelencias.

Es saber
que es imperativo irrenunciable
proclamar la verdad , gritarle al viento,
que existe tal milagro imprevisible
del instante lumínico,
capaz de redimir una vida abismada
en tal oscuridad
que  predispone
a  gozar a placer , cuando sucede,
con más intensidad  y  más asombro
de todo  el esplendor
feliz
de su misterio.

Es sospechar
lo inútil de tu empeño, condenado
a ser carne del más puro ostracismo
y la desafección.

Que está habitado el mundo , más que nada,
por sordos y por ciegos.