"Con voluntad, se mueven las montañas”,
pretenden que te creas y que intentes
dejarte la salud y las entrañas
persiguiendo sus sueños indigentes.
“Es el fracaso cosa de indolentes
y de inconstantes, búscate las mañas
para triunfar”, repiten insistentes,
hasta hacer que les compres sus patrañas.
Nos intentan grabar entre las cejas
de la meritocracia el catecismo,
creyéndonos estólidas ovejas.
Pero sabemos bien que no es lo mismo
nacer aquí que allá, conque perplejas
e indignadas gritamos su cinismo.

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