martes, 2 de junio de 2026

Fundido en negro


 

Romper nuestro capullo,

quebrar la oscuridad,

quizás nunca debimos.


En mitad de esa ardiente y pavorosa

vorágine de luz

es fácil extraviarse.


Confundirse.


De tiempo y de lugar.


De dirección.

- ¿acaso vengo o voy?-


De rumbo.


De objetivos...


Es cansado

este andar sin saber a ciencia cierta

cuál es tu sitio ni para qué te mueves,

para llegar al mismo desenlace

anunciado y patético.


De tanto confundirse,

extrañar la quietud gustosa y sin aristas

y el silencio perfecto que reinaban

en el negro absoluto.


Ceder a la añoranza inevitable...


Y acabar por fundirse con la nada.

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