¿ Cuánto amor es preciso? ¿ Cuánto amor,
`para cerrar lo ojos y entregarse
a contemplar la luz y ensimismarse
en su fecundidad multicolor?
Dulce enajenamiento bienhechor
es aceptar tal don, que hace olvidarse
del ahora y aquí, hasta negarse
a ver la oscuridad de alrededor.
Con qué serenidad la vida fluye,
cuando el rigor del ser se deconstruye
y deja de estar preso de su anhelo,
Sumida en la vivencia afortunada
de instante pleno, en que no falta nada
y casi rozas el umbral del cielo.

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