lunes, 19 de enero de 2015

De fábula


En lo alto del cielo una Luna ataviada
con su traje amarillo
soñaba ser cuchillo
y enjoyar con rubíes su alma desalmada.

Quebraste mi letargo. Llegaste con un brillo
lobuno en la mirada
y la codicia extrema de sangre derramada
colgando del colmillo.

!Qué pulso tan ameno
se nos volvió la noche! Tú con tu mordedura
y yo con mi veneno.

El alba con sus luces
llegó para salvarnos, pero por desventura
de nosotros quedaban solamente dos cruces.

Y en el aire el rumor
de lo desesperado ,gritando con premura:
amor, amor, !AMOR !, amor, a mor, amor...