jueves, 22 de enero de 2015

Manirrota


Nunca es bueno  tasar  lo que se debe
entregar sin medida, aun arriesgando
hacer del corazón un memorando
de fracasos grabados en relieve.

Las gracias, a manojos y cantando,
los perdones,deprisa, antes que encueve
en el alma el rencor ,sin que la lleve
hacia el redil del odio, tan nefando.

Los por favor en toda circunstancia
y con una sonrisa por delante
propicia ir reduciendo la distancia.

Los besos , por que sí,que su cuantía
por mucha no será jamás bastante
y no empacha ni cansa su arropía.

Darse así poco cuesta., aunque denota
que soy una obstinada manirrota