domingo, 5 de febrero de 2017

Hado


Hubo un tiempo en que solo reinaba la armonía
en nuestro espacio íntimo y nuestros corazones
concertaban en una sus dos palpitaciones
o  así yo lo creía.

En el que el Sol salía
para poner colores a tantas ilusiones
con las que decorábamos los plácidos rincones
felices y minúsculos de nuestro día a día.

Y luego ¿ Qué pasó? ¿ Por qué tiende la aurora
a irse retrasando y la noche se alarga
hasta volverse eterna?

¿Qué nos espera ahora
que merma la palabra sobre la lengua amarga
y el silencio creciente la vida nos hiberna ?

Qué hado nos gobierna,
de brillo agonizante y signo cachicuerno,
que nuestra vida aboca  lentamente al infierno.