viernes, 26 de mayo de 2017

Enemigo


El tiempo no saquea,
ni hiere , ni aniquila
ni siquiera contempla indiferente
desde su autoridad nuestra debacle,
el tiempo solo fluye , se desliza
sobre la superficie de las cosas
y sigue su camino.

Y pasa, sin querer, sobre nosotros
como una fuerza ciega que remuele
lo que desde el principio estaba destinado
al pudridero ruin.
dejando al descubierto que existimos
porque existe el milagro,
que nuestra contingencia
es ser fragilidad.

Desde dentro conspira
el mayor enemigo.

Porque el germen del polvo
solo polvo procrea,
destinado a aventarse
por espacios de olvido.

Y, si es que tiene suerte, conseguir que suspire
melancólico el éter,  impregnado del pálpito
 de una voz que susurra un puñado de versos.



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