domingo, 14 de mayo de 2017

Plan para un finde


Los viernes por la noche
a la Luna le ladro mi hidrofobia.

Me meriendo la tarde de los sábados
a base de té amargo sin azúcar
y tostadas con hiel y mantequilla.

Los domingos,
tras un programa doble de nostalgia,
me embuto mi pijama color de desencanto,
deshojo algunos versos
y, si es que  tengo suerte ,
me duermo sin llorar.

En la esperanza
de que un lunes de prisas y trabajo
haga que al fin me olvide de lo que hecho en falta
vivir con más pasión.

Lo mucho que me abruma,
vivir sin arriesgar.

Vivir, pero a poquitos...

Sin tener el valor de exprimirle a la vida
esas gotas escasas de dulzor
de alegría fugaz que nos ofrece.