sábado, 3 de junio de 2017

Bestat


Hoy la tarde se muestra generosa.
Me instalo en la molicie largamente
en mi rincón más íntimo y caliente
lo mismo que una gata perezosa.

Dedicarse a auscultar lo que se siente
puede hacer cada hora deliciosa.
Nadie podrá negar que soy la diosa
sobre el sagrado altar de lo silente.

Hasta que sin previo aviso se me afila
la garra y se dilata mi pupila
en virtud de de una ráfaga de viento.

Creyendo que el instinto abotagado
se hallaba , se me acerca confiado
y… ¡ Te he cazado al vuelo pensamiento!

De nuevo el yo felino se adormila,
voluptuosamente descuidado.
Hoy por hoy ya ha logrado su alimento