jueves, 22 de junio de 2017

De serie


Dicen que traje un don puesto de serie,
que a las palabras romas saco un filo
con que me sangro en verso y me ventilo
el alma hasta dejarla a la intemperie

Nunca fue una virtud que deseara
con la que ante la gente presumiera,
ni un defecto del cual me arrepintiera,
ni un pecado que nunca confesara

Yo, ni quito ni pongo, solo hago
lo que me pide el cuerpo, desnudarme
y mostrar mis vergüenzas sin un precio

Tampoco espero nada como pago,
si acaso que el futuro quiera darme
ración doble de olvido y no desprecio.