jueves, 20 de julio de 2017

A la medida



Cada palo está hecho a la medida
de la vela y el viento, ya se sabe
que dentro de una décima no cabe
hondura en la intención, canta y olvida.

A los tercetos solo los valida
encadenarse para hallar su clave
y sin embargo en la cadencia suave,
tan nimia de un haykú oirás la vida

Pero un soneto sirve para todo
puedes formar un fiasco de narices,
hablando del amor o del dinero.

Yo en sus catorce versos acomodo
máscaras, plumas , risas, cicatrices...
Lo que me sé y me sueño por entero