jueves, 20 de julio de 2017

Canto


Ya no quiero que llores
sobre mi corazón. Voy sin paraguas
por ciudades de lluvia . Tantas aguas
van a acabar pudriéndome mis flores.

Ignoras cuantas chispas de colores
de mi clavo sacaron en las fraguas
o que acalla el frufrú de mis enaguas
bramidos violadores.

Sólo escuchas mi canto.
No entiendes que derrama , impenitente,
sobre mi indefensión notas de amianto.

Que cada cual ha de inventarse un llanto
que deje su pupila transparente
dispuesta para un nuevo desencanto.