sábado, 14 de enero de 2017

Un elefante se columpiaba


Esto que veis aquí
es solamente el último   y  crucial
escalón de mi vida.

Todo el abismo cabe
y toda la grandeza de un cielo esplendoroso
en el espacio abierto tras el primer vagido

A cada quien le toca
ir tejiendo su historia con esmero,
afirmar los estribos por los que encaramarse
urdiendo bien las tramas,
exprimiendo a conciencia los hialinos humores,
esas gotas   de néctar ambarino, 
de savias  en  su punto de dulzor 
o de látex amargo, 
que  con sigilo  brotan   de la entraña profunda.

Pasan lentos los días
y su hastío se adhiere como mugre en el alma
hasta que la apabulla su peso paquidérmico.

Sé que pendo del hilo
quebradizo, trenzado
por mi misma y mi suerte

Que hoy me toca dar
el paso turbador y decisivo
pues mi escala termina .

Me columpio en la duda
de si sube o si baja.