martes, 17 de enero de 2017

Ruta alternativa

A punto estuvo
de dejar aparcado en la cuneta
el loco impulso errático
que la arrastraba al Sur
y quedarse lastrada a la deriva .

De convertirse.

Todos querían
gobernar el timón desorientado
de su estrella Polar;
guiar sus pasos,
acostumbrados a senderos de agua,
por rutas de cemento con espinas.

Menos mal que le basta a la cordura
el sabor de la sal ,la melodía
con que recuerda al mar la caracola.

Menos mal
que lo improbable existe.

Y su sueño de ser
una elegante garza disecada,
inmune a  todo azar,
prevaleció.