miércoles, 28 de junio de 2017

Nubes


Su esencia era dar fe
de que existe el azúcar,
de su realidad, que se aferraba
al tacto de los dedos.

¿ Quién no añora las nubes de colores?

Su tiempo de algodón y risa fácil
en que era posible entre las manos
tener cielo y destino.

Yo amaba sobre todo
las rosadas , de aspecto tan traslúcido.

Devoré mi ración con tanta prisa...

Ahora no me queda
más que rumiar recuerdos mientras miro
como las nubes pasan,
siempre grises.

Notificando siempre
Dios sabe qué innombrable tempestad.