
Atreverse a ver más allá de lo obvio en toda circunstancia,rascando sobre el barniz hasta descubrir su cara oculta. Desacralizar los dioses , desmitificar los ídolos de barro, relativizar les pequeños dogmas. Y también ensalzar la belleza , la bondad y la esperanza que encierran las cosas más sencillas . Todo un reto, que nos ayuda a vencer la ayuda inestimable de la poesía.
viernes, 30 de diciembre de 2016
jueves, 29 de diciembre de 2016
Tristeza inerte
A veces
lo recuerdo ,
hace ya
muchos años en que todos los días
parecían
festivos
en los
que el Sol salía solo para nosotros,
en que
siempre venías hasta mí rutilante,
con la
sonrisa puesta
y una
orquídea en la mano.
Ambas
se han marchitado hace ya tanto tiempo...
Hoy el
gesto y los pétalos apenas si son ya
una
tristeza inerte,
custodiada
en la urna cineraria
de
nuestro corazón .
Ahora solo queda
este
amargor intenso que los labios marchama
con
sabor a fracaso.
Ese
húmedo brillo
que
titila en los ojos y los viste de luto
por la
ilusión perdida.
Esta
impresión difusa de pesar sobre el pecho
que me va devastando la existencia .
que me va devastando la existencia .
martes, 27 de diciembre de 2016
Mágico don
Fríos fractales
va
entretejiendo Enero
en los
cristales.
¿ Arte
de magia
o don
es que descubra
yo un
lindo encaje ?
Cada
quien mira
la vida
y la interpreta
como
le place.
jueves, 22 de diciembre de 2016
Aromas
Me
aficioné al olor que desprendía,
a canela con clavo y aguardiente,
las tardes de un verano incandescente
al fundirse tu piel sobre la mía.
Me estoy acostumbrando todavía
al insidioso rastro impenitente
que deja la rutina en el ambiente
a flores muertas y a melancolía.
De lo que aún no logro hacer costumbre
es del efluvio, pálido y silente,
que al aire y a la luz vuelve orfandad.
Me corroe por dentro como alumbre
este letal, impío, omnipresente,
acostumbrado aroma a soledad.
a canela con clavo y aguardiente,
las tardes de un verano incandescente
al fundirse tu piel sobre la mía.
Me estoy acostumbrando todavía
al insidioso rastro impenitente
que deja la rutina en el ambiente
a flores muertas y a melancolía.
De lo que aún no logro hacer costumbre
es del efluvio, pálido y silente,
que al aire y a la luz vuelve orfandad.
Me corroe por dentro como alumbre
este letal, impío, omnipresente,
acostumbrado aroma a soledad.
miércoles, 21 de diciembre de 2016
Jardín inglés
Yo
nunca he pretendido apoderarme
del cáliz de la dicha obligatoria
y beberme devotamente a sorbos
hasta el fondo las heces de su hastío.
Ya ni siquiera hay que llamarse a engaño.
La Luna
con su mortaja de papel de plata
es un ahogado más en el estanque
donde flotan las carpas y se pudren
los nenúfares con tal de no aburrirse.
El jazminero es sólo un trapantojo
y a los pavoreales engolados
ya se les ve el plumero
Todo es efecto de guardarropía
que oculta lo perverso del propósito.
¿ Quién puso los barrotes
que blindan este absurdo paraíso
sólo apto para estúpidos y ciegos?
Allí afuera
la tentación del páramo es reclamo.
Una promesa implícita
de austeridad candente y libertaria
para la boca que se quiere grito,
para las piernas que aborrecen límites,
para el vientre reseco al que le caben
cuarenta hijos bastardos,
para el furor del corazón que aspira
a cien cismas,a un millón de hogueras,
a un número infinito
de estrafalarias muertes anunciadas
que lograrán hacerlo indestructible
El ángel
de los ojos vacíos y la sonrisa ausente
me señala el confín de mi horizonte
con su gladio de hielo.
En el banco de piedra,
junto al parterre de las nomeolvides,
debo esperar sentada mi destino.
Jardín inglés, lujoso mausoleo,
doloroso esplendor en decadencia,
Silencio y soledad que bien se guardan
tras tu verja alambrada y tus cerrojos.
del cáliz de la dicha obligatoria
y beberme devotamente a sorbos
hasta el fondo las heces de su hastío.
Ya ni siquiera hay que llamarse a engaño.
La Luna
con su mortaja de papel de plata
es un ahogado más en el estanque
donde flotan las carpas y se pudren
los nenúfares con tal de no aburrirse.
El jazminero es sólo un trapantojo
y a los pavoreales engolados
ya se les ve el plumero
Todo es efecto de guardarropía
que oculta lo perverso del propósito.
¿ Quién puso los barrotes
que blindan este absurdo paraíso
sólo apto para estúpidos y ciegos?
Allí afuera
la tentación del páramo es reclamo.
Una promesa implícita
de austeridad candente y libertaria
para la boca que se quiere grito,
para las piernas que aborrecen límites,
para el vientre reseco al que le caben
cuarenta hijos bastardos,
para el furor del corazón que aspira
a cien cismas,a un millón de hogueras,
a un número infinito
de estrafalarias muertes anunciadas
que lograrán hacerlo indestructible
El ángel
de los ojos vacíos y la sonrisa ausente
me señala el confín de mi horizonte
con su gladio de hielo.
En el banco de piedra,
junto al parterre de las nomeolvides,
debo esperar sentada mi destino.
Jardín inglés, lujoso mausoleo,
doloroso esplendor en decadencia,
Silencio y soledad que bien se guardan
tras tu verja alambrada y tus cerrojos.
Tormenta en un vaso de agua
Se
gestan sordamente los ciclones
en un lugar del pecho y la tormenta,
grávida de furor, crece y revienta
colmada de emociones.
Refulge un brillo azul que hace jirones
la paz de la pupila y se acrecienta
un rumor denso y hosco que apacienta
oscuros nubarrones.
El destapar la caja de mis truenos
-Ya sabéis , mucho ruido y pocas nueces-
no consigue dejarme muchas veces
los ojos más serenos.
Que únicamente alcanzo a sosegarme
cuando consiento al fin en diluviarme.
en un lugar del pecho y la tormenta,
grávida de furor, crece y revienta
colmada de emociones.
Refulge un brillo azul que hace jirones
la paz de la pupila y se acrecienta
un rumor denso y hosco que apacienta
oscuros nubarrones.
El destapar la caja de mis truenos
-Ya sabéis , mucho ruido y pocas nueces-
no consigue dejarme muchas veces
los ojos más serenos.
Que únicamente alcanzo a sosegarme
cuando consiento al fin en diluviarme.
Incoherencia
! Qué incoherente es la Naturaleza!
Esculpir en tu hombro el hueco exacto
para que sin sentir se avenga a un pacto
con la reclinación de mi cabeza...
Derramar bendiciones sobre el tacto
de tu mano , escanciada con largueza
sobre mi piel con tal delicadeza
que hace perfecto y mágico el contacto...
Enseñar las cadencias del apego
a mi pulso , y al tuyo las canciones
que son el leitmotiv de mi sosiego...
Y después, desdiciendo sus razones,
consentir que renuncien a ese juego
Esculpir en tu hombro el hueco exacto
para que sin sentir se avenga a un pacto
con la reclinación de mi cabeza...
Derramar bendiciones sobre el tacto
de tu mano , escanciada con largueza
sobre mi piel con tal delicadeza
que hace perfecto y mágico el contacto...
Enseñar las cadencias del apego
a mi pulso , y al tuyo las canciones
que son el leitmotiv de mi sosiego...
Y después, desdiciendo sus razones,
consentir que renuncien a ese juego
de
latir a la par los corazones.
martes, 20 de diciembre de 2016
Ambición
Suspiro
en su ambición es cada fibra.
Crujido
cada hueso en su aceptada
liturgia
del quebranto .
! Qué
alto queda el cielo,
quién
se niega
el
placer del poderlo conquistar!
Renegar
de tu origen
mineral
y marino.
Repudiar
tu infinita
colección
de miserias entrañables
No hay
sal
para
sanar la llaga tan vorazmente ubicua
de
tanta vacuidad.
Febrilmente se afana
por ser
fuego la piel.
Huele
al fin
como a
vara de incienso que se ofrece
en el
altar de un sueño incombustible
a
suavidad en celo,
a
dulce incandescencia.
A
carne transcendida,
heraldo
crepitante que preludia,
el gozo
de su éxtasis.
Al
ansia
por
someter a espíritu y materia
a la
elipsis total,
por asumir
que incluso ser ceniza nos impide
por asumir
que incluso ser ceniza nos impide
gozar de lo más puro y más irrenunciable.
A la aceptación serena de que ahora
A la aceptación serena de que ahora
sí que
es ya inminente la hora del eclipse.
Postrimería
oscura que anticipa
el
placer de fundirse íntimamente
en quietud y en silencio con la nada.
en quietud y en silencio con la nada.
lunes, 19 de diciembre de 2016
Tragicomedia homérica
Qué
dichoso fue Homero
que
escribió la epopeya que debió, por la fuerza,
vivir y sufrir otro.
Hay
días que amanecen para nada...
Para
volver de nuevo a la rutina
del
paso sobre el paso,
de la
senda trillada por la senda,
que
nunca nos conduce
a la
felicidad.
Para
enristrar con tedio sobre sus coyunturas
largas
horas vacías de sentido,
en que
insistir en la liturgia infame
de la
sonrisa hueca que maquilla
el
gesto de cansancio ,
el
rictus de dolor.
Hay
tardes de crepúsculos sin magia
que ni
siquiera son un grito cárdeno,
con que
clamar, pidiendo al cielo cuentas
de su
indefinición.
Hay
noches hoscas
que
hacen gala de un cielo trajeado
de luto riguroso,
de luto riguroso,
en donde se diría que se han puesto
de
huelga las estrellas
y se niega la Luna
a
prestarnos su luz para soñar,
Hay
semanas, hay meses...
...hay años , hay decenios
...hay años , hay decenios
que
pasan sin dejar rastros al uso,
muescas
que necesiten redención
sobre
tu alma oscura ,
apenas
se concretan en un brillo
de
tristeza animal,
desencantado,
celando
la mirada y dejando en la boca
un poso
de amargor.
Hay
siglos que no estamos para más
hazañas
que las justas.
Y es entonces,
cabalmente
es entonces,
cuando
la vida exige con apremio
que el
corazón se infecte con la larva
de la
codicia por llegar a ser
el
dueño de un latido capaz de imaginarse
canción
incorruptible.
Que
luego la glosemos,
tal
cual,
tragicomedia
de nuestra condición,
de nuestra condición,
que
escribamos a pulso, ignorando la náusea,
con
nuestro propio vómito si es que fuera preciso,
nuestra
particular,
absurda,
resignada,
patética
odisea.
El paso
tras el paso,
sobre
el polvo se imprimen las rutas del olvido.
Esas
predestinadas
a
seguir por caminos circulares
tras
las huellas confusas que conducen a Ítaca.
Sabiendo
a ciencia cierta
que
ese lugar no existe
Y que ,
además, no importa...
Pues, de
estar en los mapas de los rumbos vitales,
tú
nunca has de llegar.
Maremagnum
Qué
arduo es encontrar un buen abrigo
en este
maremagnum sin medida
que,
por simplificar, llamamos vida
que no
sea la hondura de mi ombligo.
Cómo agota bregar con la sabida
contradicción
de ser, me, mí ,conmigo,
naufragio
en soledad, piel que mendigo
la espuma de otra piel embravecida.
¿Y qué
puedo perder, si hecha pedazos
zozobra
mi esperanza ? Aun siendo escasa,
apuesto
mi ilusión contra mi suerte
Sueño
que al ver el puerto de unos brazos
sepa
mi corazón que llega a casa.
Poco importa que luego llorando me despierte.
Poco importa que luego llorando me despierte.
.
domingo, 18 de diciembre de 2016
Travesuras
Tengo
un pájaro chico que tirita
dentro
del pecho, única criatura,
híbrido
de emoción, de pluma oscura
y
musicalidad, que al mimo invita.
Le
gusta preocuparme y a la chita
callando
se silencia, configura
mi seno
maternal en sepultura
y finge
que no siente ni palpita
Yo
nunca sé si esa travesura
es
verdad o mentira, porque imita
con
perfección lo yerto y su textura.
Pero
puedo jurar que todo albura
es la
luz cada vez que resucita
y
escancia sobre el aire su voz hecha ardedura.
Cerrar el círculo
Cazar
al vuelo
la
magia del instante en que el aire tirita
y se vuelve suspiro,
a imitación de un pétalo herido por la escarcha.
y se vuelve suspiro,
a imitación de un pétalo herido por la escarcha.
Exprimirlo
a conciencia hasta que entregue
su
esencia y su secreto
y a su costa
y a su costa
escribir
un poema.
Luego
cerrar el círculo
y sin titubear
con gozosa emoción entregárselo al viento.
con gozosa emoción entregárselo al viento.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
La Criatura
La boca
de rezar avemarías,
los
ojos de arrancar interjecciones,
la voz
,como un gorjeo de gorriones
al dar
los buenos días.
Unos
labios que dejen beso a beso
un
rastro inolvidable y nectarino,
un
ardoroso cuerpo alabastrino,
amante
del exceso.
Un
latido capaz de hacerse jarcha
y de
licuar, fundido a su cadencia,
un
corazón de escarcha.
Y un
alma de novicia,
tierra
virgen proclive a la imprudencia
que el
diablo más incrédulo codicia.
Buscando
tu caricia,
a tu
gusto me zurzo, de retales.
Ahora
no me digas:” Poco vales”
martes, 13 de diciembre de 2016
Pura magia
de ver
en cada espacio el matiz más risueño,
de
humanizar la vida
para
intentar hacerla soportable,
vistiéndola
de magia y levedad.
Los
ojos solo saben de colores
de
arcoíris que pintan cielos siempre lejanos,
de
cristales que mudan
a su
gusto paisajes, de ópticas trucadas,
de
juegos de ilusión.
Luego
hay que imaginarse
cuánta
inocencia cabe en tu chistera,
cuánta
inefable música se pierde
desde
el labio al oído
que hay seda en el tacto que se viste de austero,
de
dónde viene el aire que te asfixia
por qué trae prendido ese enervante aroma
a
mandarina amarga y a canela
que apresura sangre,
cómo es capaz la lluvia
de arrancar a las piedras rigurosas
su húmeda canción
cómo es capaz la lluvia
de arrancar a las piedras rigurosas
su húmeda canción
Por
eso, ya llegados
a este punto de mixtificaciones
y fuegos de artificio,
a este punto de mixtificaciones
y fuegos de artificio,
yo
solamente creo en lo que me conmueve,
en lo que siento y sufro ,
en lo que siento y sufro ,
mis
verdades
las
guardo en el bolsillo que tengo junto al pecho,
Ese que a veces cruje
bajo el peso onoroso de sus ponderaciones
ese que a veces anda resintiéndose
bajo el peso onoroso de sus ponderaciones
ese que a veces anda resintiéndose
de ser
tan entregado
y en
otras se lamenta
de ser
tan descreído.
Ese que tengo cerca del mismo corazón.
Ese que tengo cerca del mismo corazón.
sábado, 10 de diciembre de 2016
Desafinada
Largamente
esperé que me nombraras
con
dulzura en la voz de caramelo
y que
la compulsión de un hondo anhelo
así me
declararas.
Noche y
día recé por que escucharas
mi
canción y su ritmo hecho revuelo
de
palomas torcaces sobre el cielo
dichoso me imitaras .
Acompasar
suspiros y empeñarme
en un
latir a dúo en armonía
era, hoy lo comprendo, un desatino.
Solo
espero que puedas escucharme
entonando
de amor una elegía
y veas
de qué modo llorando desafino
Depredaciones
¿Y
qué hacemos aquí? Empantanados
en el
improductivo y decadente
análisis
del diente ,
midiéndonos
la talla por bocados.
El
estar fatalmente condenados
a
sentir la llamada incandescente
de la
sangre caliente
es el
destino de los depredados.
Nadie
nos dijo que las yugulares
también
aceptan besos,
ni que
a las fieras calman los cantares
Que
todos sus bastiones
entrega
un alma inerme ante el travieso
juego
inocente de las fascinaciones.
Flores amarillas
Ella
llegó con la sonrisa clara,
el tintineo del decir travieso
y el labio tan dispuesto para el beso
que hacían de su boca una alfaguara.
Nadie al mirarla resultase ileso,
él no pudo evitar que le avenara
la pasión que en silencio se declara
en la que sin quererlo quedas preso.
Siempre sucede igual, otro torrente
que crece y se desborda, otras orillas
opuestas, alejadas tantas millas
que no hay manera de tender un puente.
Otro ramo de rosas amarillas,
que hacia la nada lleva la corriente.
el tintineo del decir travieso
y el labio tan dispuesto para el beso
que hacían de su boca una alfaguara.
Nadie al mirarla resultase ileso,
él no pudo evitar que le avenara
la pasión que en silencio se declara
en la que sin quererlo quedas preso.
Siempre sucede igual, otro torrente
que crece y se desborda, otras orillas
opuestas, alejadas tantas millas
que no hay manera de tender un puente.
Otro ramo de rosas amarillas,
que hacia la nada lleva la corriente.
Verde valle
Cuando
estoy lejos
de
ti ,mi valle , cuánto
te
echo de menos.
Todos
mis pasos sueñan
caminos
de regreso.
Con
qué alegría
primaveral
te pueblas
de
margaritas.
Flores
sencillas,
más
lindas a mis ojos
porque
son mías.
Verde
te ví
en
Mayo y en Enero
te
veo verde.
El
amor suele
dictarle
a la retina
qué
color quiere.
Ancho
es mi valle,
lo
que quiero y preciso
juntos
le caben.
Qué
plenitud
alcanza
si en su centro
habitas
tú.
Tu
don llena mi pecho
de
inmensa gratitud.
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